El descenso no significa un cambio en la tendencia inflacionista, precisamente los ámbitos donde se ha producido el descenso tienen que ver con la etapa de rebajas (ropa, calzado y menaje), mientras los que se han decantado al alza han sufrido un incremento debido a la subida de los impuestos indirectos (alimentos, hoteles, bebidas, etc).
El precio del petróleo va a ser un condicionante determinante a la hora de analizar las próximas subidas de precios. Algo de lo que el Gobierno no parece percatarse a tenor de su escalada belicista.