Lavarse las manos antes de manipular alimentos.
Lavar minuciosamente con agua potable los alimentos que se van a comer en crudo pudiendo utilizar también soluciones desinfectantes. Con las frutas y verduras de pieles o cáscaras más duras, se puede utilizar un cepillo, que deberá utilizarse exclusivamente con ese fin, para retirar los restos de tierra y/o polvo.
Otra fórmula de prevención puede ser pelar las frutas y hortalizas que se vayan a consumir crudas.
Evitar la contaminación cruzada, separando durante el almacenamiento los alimentos crudos de los alimentos cocidos o listos para consumir.
Realizar un correcto lavado de manos entre la manipulación de alimentos crudos y cocidos o listos para consumir y cada vez que haya contacto con elementos no higiénicos como cajas, bote de basura, bayetas, etc.
Estas recomendaciones no se circunscriben sólo a la situación actual, sino que son hábitos de higiene que es conveniente tener en cuenta siempre que se consumen frutas y verduras.