Ahora, con su puesta en práctica desde diciembre de 2010, se pone de manifiesto que la nueva medida no es más que una nueva campaña publicitaria de Esperanza Aguirre.
La información que proporciona la Consejería de Sanidad para poder ejercer “con criterio” el derecho de libre elección es una auténtica burla y un insulto a la inteligencia.