A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


Conclusiones y próximos pasos de la I Cumbre Europea de Bioseguridad
Recibida de Consejo General de Enfermería de España el 02-06-2010 a las 11:06

Se constituye en Madrid la Red Europea de Bioseguridad para velar por la correcta implementación de los dispositivos clínicos antipinchazos accidentales en toda Europa.

El primer gran objetivo de esta red virtual será garantizar la adecuada trasposición de la directiva para la prevención de las lesiones causadas por instrumentos cortantes y punzantes en el sector hospitalario y sanitario a la legislación interna de todos los países de la Unión Europea.

Europa celebrará el Día Europeo de la Bioseguridad cada 1 de junio, coincidiendo con la publicación de la directiva, en el aniversario de esta primera Cumbre. También se ha fijado la ciudad belga de Lovaina como sede de la próxima reunión que se celebrará el 1 de junio de 2011.

El Consejo General de Enfermería propone la creación del Observatorio Europeo de Bioseguridad dentro de la propia red, para dar apoyo y respaldo a la Comisión Europea en su análisis del cumplimiento de la directiva.

Esta mañana se ha clausurado en Madrid la I Cumbre de Bioseguridad que ha reunido, en la sede del Consejo General de Enfermería, a expertos de toda Europa en materia de bioseguridad para analizar en profundidad la directiva europea para la prevención de las lesiones causadas por instrumentos cortantes y punzantes en el sector hospitalario y sanitario. Esta cumbre ha coincidido con la publicación ayer mismo, 1 de junio, en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE), de esta nueva directiva europea, impulsada desde España y procedente de la Comisión Europea, que obliga a todos los países a implantar material de bioseguridad en sus sistemas sanitarios. Se trata de material punzante, como lancetas, jeringuillas, vías intravenosas, etc. que contiene un mecanismo que anula la aguja inmediatamente después de su uso y que evita, en más del 80%, el riesgo de pinchazos accidentales.

Para conmemorar el gran avance que supone esta legislación para la seguridad de los profesionales y para la asistencia a los pacientes se ha instaurado el 1 de junio como Día Europeo de la Bioseguridad, fecha que coincide tanto con la publicación en el DOUE de esta nueva normativa, como con la celebración de esta primera cumbre internacional. Como recordaba Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería, “deberían ser 365 días de bioseguridad, pero tenemos que empezar por alguno”. De tal forma que, el próximo 1 de junio de 2011 se celebrará este primer día europeo, junto con la II Cumbre Europea de Bioseguridad, que tendrá lugar en la ciudad belga de Lovaina.

Red Europea de Bioseguridad
Tal y como ha recordado el presidente de los 250.000 enfermeros que trabajan en España, en su discurso de clausura, con la aprobación y publicación de esta directiva “solo se ha cumplido el primer objetivo: que se exija legalmente la obligatoriedad de los dispositivos de bioseguridad. Se abre así un largo camino, que exigirá el esfuerzo y colaboración de todos, para que esta directiva se trasponga al ordenamiento interno de todos los miembros de la Unión Europea y se aplique de forma efectiva en todos los países”. .

Por ello, y para contar con la colaboración internacional, se ha instaurado una Red Europea de Bioseguridad, como vehículo de intercambio de información “abierta y disponible para todos”. Su primer objetivo “será garantizar la adecuada trasposición de la directiva y su aplicación efectiva en todos los países, de tal forma que los más avanzados en materia de bioseguridad, como el Reino Unido o España, puedan ser tomados como ejemplo de buenas prácticas para otros países y, entre todos, lograr que los dispositivos de bioseguridad sean una realidad en los sistemas sanitarios, públicos y privados, de toda Europa”.

Observatorio Europeo de Bioseguridad
Como complemento a esta red europea virtual, que nace con un claro espíritu colaborativo y participativo, desde el Consejo General de Enfermería se ha propuesto la creación de un Observatorio Europeo de Bioseguridad que se encargaría de ayudar tanto a la trasposición interna de la directiva al derecho interno de cada país, como a su implementación práctica, con políticas de información y concienciación, tanto de las autoridades políticas como de los propios responsables sanitarios. Este observatorio también se encargaría de establecer estándares básicos de seguridad y calidad, a través de la elaboración de guías de buenas prácticas, así como de la homologación tanto de los conceptos como de los propios dispositivos de bioseguridad.

Este organismo también sería el encargado de elaborar tanto un repositorio informativo, con la situación actual de cada estado miembro de la Unión Europea, como un repositorio científico, que sirva para justificar la necesidad de la bioseguridad desde la experiencia vivida por otros países que ya han implantado estas medidas. Lo que también contribuirá a dar apoyo y respaldo a la Comisión Europea en su análisis del cumplimiento de la directiva. Finalmente, también trabajará para que en la futura directiva de cualificaciones profesionales, actualmente en fase de debate, se incluya la bioseguridad dentro del curricula universitario de enfermería.

Los pinchazos en cifras
En nuestro país se declaran una media anual de 30.000 accidentes percutáneos (pinchazos accidentales) que conllevan riesgo de transmisión de infecciones vía hemática. Sin embargo, la infradeclaración de estas exposiciones está estimada en un 60%, por lo que los accidentes reales ascenderían a muchos más casos. El presidente del Consejo General de Enfermería recordó que, de entre todos los accidentes registrados, la enfermería declara el 46,3% de los accidentes percutáneos. También puso de manifiesto que, de cada 100 exposiciones accidentales declaradas de profesionales sanitarios, 1 de cada 10 se expone al contagio con el virus de la hepatitis C, 1 de cada 20 se expone al contagio con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) —con el riesgo de contraer el sida— y 1 de cada 50 se expone al contagio con el virus de la hepatitis B. Esta situación se ve agravada, además, porque el estrés ocasionado por factores laborales también incrementa las posibilidades de accidentes por inoculaciones.

Dispositivos de bioseguridad = ahorro final en costes
Para González Jurado no existe justificación alguna para no apostar por su implantación en todo el Sistema Nacional de Salud. Ni siquiera hay razones económicas, puesto que son ya numerosas las compañías que tienen este tipo de productos en el mercado. “Esto en sí no es un razonamiento justo, porque lo que está en juego es nuestra seguridad y nuestra salud, pero desgraciadamente lo que pesa en muchos gestores, al final, es el coste de cada medida a adoptar”. En este sentido, el presidente de los enfermeros señala que, tal y como indican los estudios realizados por los expertos del Consejo General de Enfermería, la aplicación con carácter general de las medidas preventivas para evitar este tipo de accidentes supondría la reducción de los riesgos en un 85%, y un ahorro para el sistema sanitario en torno al 73% frente a los costes derivados de los pinchazos sufridos de forma accidental por el personal sanitario.

Para González Jurado, tal y como indican los estudios realizados por los expertos del Consejo General de Enfermería, “la aplicación con carácter general de las medidas preventivas para evitar este tipo de accidentes supondría la reducción de los riesgos en un 85%, y un ahorro para el sistema sanitario en torno al 73% frente a los costes derivados de los pinchazos sufridos de forma accidental por el personal sanitario”.

La intensa campaña a favor de los dispositivos de bioseguridad llevada a cabo desde el Consejo General de Enfermería de España ha permitido que ya sean cinco las comunidades autónomas que han aprobado una norma en la que implantan, de forma obligatoria, este tipo de dispositivos en la sanidad pública que gestionan. Dichas autonomías son, por orden cronológico de aprobación de la norma: Madrid, Castilla-La Mancha, Baleares, Galicia y Navarra. Se da así la circunstancia de que los enfermeros que trabajan en los sistemas sanitarios de estos territorios lo hacen con seguridad casi absoluta, mientras que los que prestan su asistencia en alguna de las 12 comunidades restantes deben exponerse cada día al riesgo de pinchazo accidental.




Compartir
Más en Sanidad y Salud Pública
- Sobre la cesión de los centros sanitarios a las CCAA
- III Jornada Sindical sobre Diversidad Afectivo-Sexual e Identidad de Género: “Necesidades y respuestas sociosanitarias”
- Vallecas sale a la calle para impedir nuevos recortes en el hospital Virgen de la Torre y reclamar un acceso directo al Infanta Leonor
- La FADSP ante las deudas de la Sanidad Pública
- Asamblea por la Sanidad Pública de Móstoles
- El principio de precaución debe primar en la regulación de los emisores de radiofrecuencia
- Ha fallecido Luis Erick Claveria Soria
- Bacteria E. Coli en Alemania: CECU pide cautela, rechaza la alarma sobre los productos españoles y recomienda la prevención
- Los nuevos hospitales de Madrid: crónica de un atraco anunciado
- Sobre el Anteproyecto de la Ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida

URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid