La OCU considera que no se ha informado a los consumidores respecto a las características, condiciones y circunstancias en que se va a desarrollar la TDT de pago, mientras que se siguen vendiendo decodificadores que, con toda probabilidad, no servirán para ver los contenidos de pago.
La OCU desconoce quiénes son los grandes beneficiados pero sí conoce que son los consumidores los que se están gastando el dinero en múltiples televisores y decodificadores cuya utilidad final es incierta a día de hoy.
La OCU urge al Ministerio a que clarifique de una vez por todas todo lo relacionado con la TDT de pago, para que, de este modo, los consumidores puedan saber qué características va a tener esta nueva tecnología y cuál va a ser el gasto total que van a tener que asumir para poder ver la nueva programación.