De las cifras se desprende que el sector servicios no ha absorbido los empleos necesarios para hacer frente a la campaña de Semana Santa. Un sector en el que se sigue abusando de las malas prácticas de encadenamientos de contratos.
La industria y la construcción han sufrido un parón en la contratación. El efecto Elecciones Generales ha motivado que la economía se mantuviera en un discreto segundo plano esperando los resultados y sus consecuencias inmediatas.
Sin embargo, pese a todo ello ha habido 1.420.641 contratos, lo que significa que no hay una causalidad en la contratación y que, a falta de una inspección más rigurosa, se producen contrataciones de días, por semana, sin incluir el preceptivo descanso en los días de alta en la seguridad social.