El Tribunal examinaba un expediente de inutilidad física, pero la reconoce -médicamente- como transexual por su -aceptación como mujer-.
Poco a poco se van salvando obstáculos y se derriban fronteras estereotipadas y propias de la edad media, para adaptarse a la realidad social del siglo XXI. La transexualidad, aún con más dificultades de aceptación que la homosexualidad, está teniendo impulsos en los que la normalización pone de manifiesto la diversidad sexual que tiene esta sociedad nuestra.
Asimismo desde la Federación COLEGAS felicitamos a María del Mar por llegar hasta el final en una lucha jurídica importantísima para el resto de transexuales y para conseguir una sociedad más justa y solidaria.