Desde el 3 de mayo, alrededor de 6.600 personas han huido a Kosovo desde la ex República Yugoslava de Macedonia, ante nuevos choques entre militantes étnicos albaneses y fuerzas de seguridad de Macedonia. La mayoría de las personas afirmó que se desplazaban como medida preventiva.
El lunes 7 de mayo, unas 3.000 personas cruzaron la frontera atravesando el paso fronterizo oficial y también rutas de montaña, según observadores locales e internacionales en Kosovo. Tienen miedo a una escalada de violencia que pudiera ponerlos en peligro. La gran mayoría de los que han cruzado la frontera hacia Kosovo son mujeres, niños y ancianos, que vienen de aldeas alrededor del pueblo de Kumanovo.
ACNUR ha expresado su grave preocupación por la nueva ola de violencia en Macedonia, provocada por ataques rebeldes contra fuerzas de seguridad macedonias. ACNUR reclama que se haga todo lo posible para evitar una mayor escalada del conflicto.