A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


Mujer y mercado global: í‚¿quién nos robó nuestros derechos?
Recibida de Intermón Oxfam el 09-02-2004 a las 12:02

Intermón Oxfam denuncia que la precariedad laboral de millones de trabajadoras es consecuencia del modelo de negocio de las grandes cadenas de ropa y productos frescos.

Una fábrica de confección de Tánger vende por dos euros a las grandes firmas de moda españolas un pantalón que hace tres años vendí­a por 3"™3. Las empresas textiles de esta ciudad del norte de Marruecos tienen que entregar sus pedidos en un plazo de entre 15 y 30 dí­as (en ocasiones en apenas cinco), cuando hace tres años lo hací­an en tres meses. La presión de las grandes tiendas españolas sobre sus proveedores marroquí­es se traslada al eslabón más vulnerable de la cadena de producción: la mujer trabajadora.

En las fábricas de Tánger las jornadas son de 12 o 13 horas diarias en temporada alta, a veces incluso de 16. Una joven embarazada de 7 meses trabajaba 10 horas sin que el patrón la dejara ir al baño, -una auténtica tortura, pero no se podí­a permitir el lujo de perder el trabajo-, explica una compañera.

Centenares de casos parecidos aparecen en los dos informes que Intermón Oxfam presenta hoy en España. -Más por menos. El trabajo precario de las mujeres en las cadenas de producción globalizadas- es el resultado de dos años de investigación de Oxfam Internacional en 12 paí­ses centrada en dos sectores: el textil y el de productos frescos. -Moda que aprieta. La precariedad de las trabajadoras de la confección y la responsabilidad social de las empresas- es un estudio sobre el sector de la confección en España. Ambos muestran que las polí­ticas empresariales que exigen entregas más rápidas y baratas minan los derechos laborales de los trabajadores, que ven cerradas las puertas para salir de la pobreza. Su publicación forma parte de la campaña internacional -Comercio con Justicia- lanzada en 2002 para pedir un cambio de las reglas del comercio mundial.

Los empleos precarios, los sueldos insuficientes, las horas extras obligatorias y no remuneradas, la prohibición de sindicatos y las malas condiciones higiénicas y sanitarias, derivan de las estrategias globales de supermercados, grandes almacenes y marcas de ropa. Todos los trabajadores sufren las consecuencias pero las mujeres, que representan entre un 60% y un 90% de la fuerza laboral en las cadenas de los paí­ses investigados, se llevan la peor parte.

– El abuso de poder de las empresas exprime a los trabajadores al final de la cadena, la mayorí­a mujeres e inmigrantes, de paí­ses ricos y pobres. Esto tiene que acabar. El comercio mundial puede servir para mucho más que para crear unos empleos que dejan a millones de personas sin opciones de futuro-, afirma Ignasi Carreras, director general de Intermón Oxfam.

Lo que esconden la ropa y la fruta que compramos:
Gran parte de la fruta y la ropa que se vende en los grandes almacenes y supermercados esconde una grave degradación de los derechos laborales de millones de trabajadores de las explotaciones agrí­colas de América Latina o África y de las fábricas textiles del sudeste asiático o el norte de África. Las mujeres tienen cargas añadidas: no disfrutan de bajas de maternidad, muchas sufren acoso o abusos sexuales y, además, suelen encargarse del cuidado del hogar.

– Más por menos- denuncia las prácticas de cadenas como la estadounidense Wal-mart (el mayor minorista del mundo) o el supermercado británico Tesco, que suelen fijar el precio al proveedor en función del precio final de venta y no de los costes de producción. En Florida, los cultivadores de tomates (la mayorí­a mexicanos) han visto caer el precio que reciben en un 25% desde 1992 y llegan a trabajar hasta 148 horas extras cada mes sin cobrarlas, ya que su sueldo depende del número de piezas recolectadas. En Chile, el 75% de las mujeres dedicadas a recoger fruta tienen contratos temporales y trabajan más de 60 horas semanales en temporada alta.

Sobre el sector de la confección, el informe revela que los tiempos de producción en las fábricas de todo el mundo se han reducido un 30% en los últimos cinco años. En la provincia china de Guangdong, una de las regiones industriales de mayor crecimiento del mundo, las trabajadoras hacen más de 150 horas extras al mes y el 90% no tiene acceso a la seguridad social. En las maquilas de Honduras, las trabajadoras ganan sueldos que apenas sirven para cubrir un tercio de sus necesidades básicas, según reconoce el propio gobierno del paí­s.

– Es cierto que millones de mujeres tienen ahora un empleo que antes no tení­an. Pero un sueldo insuficiente y que degrada sus derechos no las aleja de la pobreza. Las empresas no tienen justificación para aprovecharse de estas trabajadoras-, asegura Ignasi Carreras.

El informe descarta que la responsabilidad de esta situación sea sólo de las grandes corporaciones y recuerda, por ejemplo, que muchos Gobiernos, alentados por el FMI y el Banco Mundial, atraen a los inversores ofreciendo bajos costes y mano de obra flexible.

Los miembros de Oxfam Internacional nos dirigimos a todos los participantes en la cadena de producción para pedir:

A las grandes compañí­as: que revisen sus prácticas de compra y se comprometan con el respeto de los derechos laborales en toda la cadena de producción.

A los productores y proveedores: que garanticen un trabajo digno a sus empleados, lo que incluye, entre otras cosas, el derecho a la asociación y no discriminar a las mujeres trabajadoras.

A los Gobiernos del Sur y del Norte: que cumplan las normas laborales internacionales y fomenten un empleo que reduzca la pobreza y permita la igualdad de género y el desarrollo.

A las grandes instituciones internacionales como el FMI o el Banco Mundial: que promuevan los derechos de los trabajadores como herramienta fundamental en la erradicación de la pobreza.
A los inversores (accionistas y fondos de pensiones): que utilicen su poder en los mercados para promover prácticas de respeto de los estándares internacionales en las cadenas globales.

A los consumidores: que presionen a las compañí­as para que cambien sus prácticas de compra.

La responsabilidad social de las empresas de confección españolas: Según el estudio -Moda que aprieta-, las empresas de confección españolas deben avanzar más en sus polí­ticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) para que influyan en sus estrategias comerciales y garanticen los derechos laborales en toda la cadena. El grupo Induyco, principal compañí­a de abastecimiento de ropa de El Corte Inglés, ha recortado en ocasiones hasta sólo 5 dí­as los plazos de entrega a sus proveedores marroquí­es, lo que se explica, según un industrial textil de Tánger, porque -algunas veces hay -Semanas Fantásticas-. En el caso de Inditex (Zara), los plazos son de los más cortos del mercado (Zara renueva cada 20 dí­as sus escaparates).

Aunque la carga de garantizar el cumplimiento de los derechos laborales no recae sólo en las grandes marcas y empresas de moda, Intermón Oxfam considera clave que el sector de la confección en España desarrolle una polí­tica plena de RSC. Algunas de las recomendaciones del informe son: fijar perí­odos de entrega adecuados, establecer relaciones a largo plazo para incentivar a los proveedores en la mejora de los estándares laborales e incorporar expertos en cuestiones éticas que participen en la definición de las prácticas de compra.

Según el estudio, marcas como Inditex, Cortefiel y Mango ya han empezado a dar los primeros pasos. En cambio, Induyco-El Corte Inglés aún tiene pendiente elaborar una polí­tica de RSC y asumir, como principal grupo empresarial español, el liderazgo de este compromiso.

Notas: El Gabinete de Prensa dispone de material fotográfico y videográfico para los periodistas.
Los dos documentos están a disposición de los periodistas en el Gabinete de Prensa.




Compartir
Más en Mujer
- Asociación Rumiñahui condena nuevos casos de violencia machista
- Una mujer pide amparo al Constitucional para que el Estado asuma la responsabilidad patrimonial que le corresponde por el asesinato de su hija
- La Plataforma de Mujeres Artistas pide al Gobierno que apoye el derecho del pueblo saharaui a su autodeterminación, presionando a Marruecos para que se retire del Sahara Occidental y cese la violación masiva de los derechos humanos
- CCOO de Madrid presenta una querella criminal contra Salvador Sostres y Pedro J. Ramírez
- CCOO de Madrid interpondrá una querella criminal contra Salvador Sostres
- III Jornada provincial sobre género y discapacidad: Mujeres con Discapacidad y Ciudadanía
- Se obliga a manifestantes egipcias a someterse a "pruebas de virginidad"
- Merkadillo por la autogestión de las mujeres en Radio Vallekas
- CGT ante los hechos de la Universidad Complutense de Somosaguas
- Flashmob 8 de marzo de 2011

URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid