A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


La Sociedad Civil en la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Informacion.
Recibida de AMARC-ALC el 14-12-2003 a las 07:12

"Construir sociedades de la información que
atiendan a las necesidades humanas". La sociedad civil presenta su Declaración en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, adoptada por unanimidad en Plenaria por la sociedad civil de la CMSI el 8 de diciembre.

Introducción de la Decalaración:

Nosotros, mujeres y hombres de distintos continentes, contextos culturales, perspectivas, experiencias y conocimientos técnicos, actuando como miembros de diferentes audiencias de una emergente sociedad civil mundial, considerando que es fundamental la participación de la sociedad civil en la primera Cumbre celebrada por las Naciones Unidas sobre cuestiones de información y comunicación, a saber, la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, hemos trabajado durante dos años en el marco del proceso de dicha Cumbre, consagrando nuestros esfuerzos para definir un concepto incluyente y equitativo de sociedades de la información y la comunicación centrado en las personas1.

Hemos colaborado en lí­nea y fuera de lí­nea como entidades de la sociedad civil, haciendo un uso incluyente y participativo de las tecnologí­as de la información y la comunicación, lo que nos ha permitido intercambiar opiniones y definir posiciones comunes, así­ como llegar colectivamente a una visión de las sociedades de la información y la comunicación.
En esta fase del proceso, la primera de la Cumbre, Ginebra, diciembre de 2003, consideramos que nuestras opiniones y el interés general que expresamos colectivamente no quedan adecuadamente reflejados en los documentos de la Cumbre. Proponemos que este documento forme parte de los resultados oficiales de la Cumbre.

Con la convicción de que nuestros puntos de vista pueden convertirse en realidad a través de las vidas y las acciones de las mujeres y los hombres, las comunidades y los pueblos, presentamos en la presente Declaración nuestra visión, como una invitación a participar en el presente diálogo en curso y a colaborar con nosotros en la definición de nuestro futuro común.

1 Una sociedad visionaria
Nuestra visión de las sociedades de la información y la comunicación se basa esencialmente en el ser humano. La dignidad y los derechos de todos los pueblos y cada persona han de promoverse, respetarse, protegerse y afirmarse. Restablecer la inexcusable disparidad entre los niveles de desarrollo, así­ como entre la opulencia y la pobreza extrema, debe ser, por tanto, nuestra primera preocupación.
Nos comprometemos a constituir sociedades de la información y la comunicación centradas en la gente, incluyentes y equitativas. Sociedades en las que todas y todos puedan crear, utilizar, compartir y diseminar libremente la información y el conocimiento, así­ como acceder a éstos, con el fin de que particulares, comunidades y pueblos sean habilitados y habilitadas para mejorar su calidad de vida y llevar a la práctica su pleno potencial.

Sociedades fundadas en los principios de justicia social, polí­tica y económica, con plena participación y habilitación de los pueblos y, en consecuencia, sociedades en que se aborden realmente los desafí­os clave que el desarrollo tiene hoy planteados en el mundo. Sociedades que persigan los objetivos de desarrollo sostenible, democracia e igualdad de género, con miras a la consecución de un mundo más pací­fico, justo, igualitario y, por ende, sostenible, basadas en los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Aspiramos construir sociedades de la información y la comunicación en donde el desarrollo se enmarque en los derechos humanos fundamentales y esté orientado a lograr una distribución más equitativa de los recursos, que conduzcan a eliminar la pobreza en el sentido de un ambiente sostenible de no-explotación. Para ello, consideramos que las tecnologí­as pueden utilizarse como medios fundamentales, y no así­ como fines en sí­ mismas, por lo cual reconocemos que reducir la brecha digital es un paso más, entre otros, en el camino para conseguir el desarrollo en favor de todos y todas. Reconocemos el enorme potencial de las tecnologí­as de la información y la comunicación (TIC) para responder a la devastación ocasionada por el hambre, las catástrofes naturales, las nuevas pandemias, por ejemplo el VIH/SIDA, y la proliferación de armamento.

Reafirmamos que la comunicación es un proceso social esencial, una necesidad humana básica y el fundamento de toda organización social. Todos y todas, en cualquier lugar y en todo momento, deberí­amos tener la oportunidad de participar en los procesos de comunicación y nadie deberí­a ser excluido de sus beneficios. Esto hace necesario que cualquier persona deba tener acceso a los medios de comunicación y estar en condiciones de ejercer su derecho a la libertad de opinión y expresión, lo que incluye el derecho a tener opiniones y a buscar, recibir y difundir información e ideas a través de cualquier medio de comunicación y con independencia de fronteras nacionales.

Del mismo modo, deben también mantenerse el derecho a la privacidad, el derecho al acceso a la información pública y al conocimiento de dominio público, y muchos otros derechos humanos universales que guardan relación concreta con los procesos de información y comunicación. Todos estos derechos y libertades de comunicación, así­ como de acceso, deben garantizarse activamente en favor de todos y todas en leyes nacionales claras, las cuales deben aplicarse en conformidad con los adecuados requisitos técnicos.

Construir dichas sociedades hace necesaria la participación de las personas en su calidad de ciudadanos y ciudadanas, así­ como de sus organizaciones y comunidades, en los procesos de toma de decisiones y otros mecanismos de definición de polí­ticas de los gobiernos. Esto significa que debe crearse un entorno habilitador para fomentar la participación y el compromiso de las mujeres y los hombres de todas las generaciones, y garantizar que estén presentes los diferentes grupos sociales y lingí¼í­sticos, las diferentes culturas y los pueblos, las poblaciones rurales y urbanas, sin exclusión alguna. Asimismo, los gobiernos deberí­an mantener y promover los servicios públicos solicitados por los ciudadanos. Garantizar la rendición de cuentas por los Estados a los ciudadanos deberí­a ser un pilar de la polí­tica pública, para garantizar que puedan corregirse y mejorarse continuamente los modelos aplicables a las sociedades de la información y la comunicación.

Reconocemos que no hay ninguna tecnologí­a neutra respecto a su impacto social y, por consiguiente, la posibilidad del llamado principio "de neutralidad tecnológica " en los procesos fundamentales de toma de decisiones resulta una falacia. Reviste suma importancia elegir cuidadosamente opciones técnicas favorables a la sociedad en su conjunto, a la hora de introducir nuevas tecnologí­as, y ello desde su diseño hasta su despliegue y aplicación. Normalmente, es muy difí­cil rectificar efectos sociales y técnicos negativos de los sistemas de información y comunicación que se descubren ulteriormente a su proceso de diseño, por lo cual estos sistemas errados pueden ocasionar daños duraderos.

Prevemos una sociedad de la información y la comunicación en que las tecnologí­as se conciban y apliquen de manera participativa, para impedir o reducir a un mí­nimo sus consecuencias negativas.
Prevemos sociedades en que los conocimientos, la creatividad, la cooperación y la solidaridad humanas sean considerados elementos esenciales, en donde se promuevan no sólo la creatividad individual sino también la innovación colectiva, basada en la cooperación. Sociedades en las que los recursos del conocimiento, información y comunicación sean reconocidos y protegidos como patrimonio común de la humanidad. Sociedades que garanticen y promuevan la diversidad cultural y lingí¼í­stica y el diálogo intercultural en entornos libres de discriminación, violencia y odio.

Somos conscientes de que disponemos de información, conocimientos y medios de comunicación en una escala que no pudo siquiera soñar la humanidad en el pasado, pero también estamos conscientes de que la exclusión frente a los medios de comunicación, a la información y a los conocimientos especializados que se requieren para participar en la esfera pública, sigue siendo una limitación fundamental, especialmente en los paí­ses en desarrollo. Por otra parte, la información y el conocimiento se están transformando cada vez más en recursos privados que pueden ser controlados, vendidos y comprados, como si se tratara de simples mercancí­as y no de elementos fundamentales de la organización y el desarrollo social. Así­ pues, reconocemos la urgencia de buscar soluciones a estas contradicciones, ya que se trata de los principales desafí­os que se plantean a las sociedades de la información y la comunicación.

Estamos convencidos y convencidas de que con suficiente voluntad polí­tica para movilizar este acervo de conocimientos humanos y los recursos apropiados, la humanidad podrí­a lograr sin duda los objetivos de la Declaración del Milenio e incluso superarlos. En tanto organizaciones de la sociedad civil, aceptamos nuestra parte de responsabilidad para traducir a la práctica estos objetivos y hacer de nuestra visión una realidad.




Compartir
Más en Radios y corresponsales
- El Sindicato de Periodistas de Andalucía, contra la eliminación de los informativos de fin de semana en Canal Sur Radio
- La FeSP rechaza y condena las amenazas de Israel a los periodistas de la Flotilla de la Libertad
- El Secretario General de Naciones Unidas se compromete a defender la libertad de prensa ante Reporteros Sin Fronteras
- VIII Festival Almenara. 24, 25 y 26 de junio
- Radio Utopía: se amplía el plazo de recepción de trabajos para el VII Concurso Internacional de Maquetas hasta el próximo 30 de Junio
- Irán: Muere el periodista Hoda Saber tras iniciar una huelga de hambre
- Siria: Apoyo incondicional a los blogueros que corren un grave riesgo por informar
- Estados Unidos: El departamento de Justicia pide a un periodista que revele sus fuentes
- Ante la indiferencia de la comunidad internacional, los gobiernos de Bahréin y de Yemen continúan su represión selectiva
- Venezuela: Asesinado Wilfred Ojeda Peralta, articulista de ‘El Clarín’

URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid