La muestra llega a la ciudad tras un largo itinerario por museos americanos como los de Uruguay, Chile, Paraguay, Argentina o Nueva York, y recoge piezas consideradas fundamentales en la aportación del autor al informalismo y la abstracción españolas de los años sesenta y setenta. Todas ellas pasarán a formar parte del Museo José Caballero, que tendrá como sede Alcalá de Henares.