A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


Millones de personas vuelven a decir NO a la guerra.
Recibida de CGT el 16-03-2003 a las 01:03

Pocas causas tienen gancho suficiente para movilizar la sociedad dos veces en un mes. Pero el rechazo a la guerra lo consiguió en España.

A la movilización sin precedentes del 15 de febrero pasado sucedieron ayer movilizaciones masivas, aunque con menor participación popular que en la anterior ocasión.

Las pancartas, los disfraces, y las charangas se dejaron ver desde primera hora de la mañana. El pistoletazo de salida lo dio una marcha pacifista que a las 10.00 horas salió de Sevilla con destino a la base de Morón de la Frontera.

En MADRID, el premio Nobel de Literatura José Saramago emocionó a la muchedumbre al advertir a George Bush, Tony Blair y José Marí­a Aznar que con su belicismo han generado una nueva potencia planetaria, "la opinión pública", que está decidida a no dejar en paz a los que quieren la guerra.En Barcelona se formó una cadena humana que, por la afluencia de personas, se tornó en práctica manifestación.

En BARCELONA, decenas de miles de personas formaron una cadena humana contra la guerra.Cientos de miles de personas renovaron ayer en toda España su protesta ciudadana contra la guerra en Irak y a favor de una solución pací­fica para el desarme de Sadam Husein. Sin embargo, las calles de las ciudades españolas no llegaron a inundarse por la avalancha humana sin precedentes que hace exactamente un mes exteriorizó el rotundo rechazo ciudadano a un ataque armado contra el régimen iraquí­. La mayor parte de las protestas se organizaron con fórmulas distintas, por lo que no son comparables.

VALENCIA optó por una concentración amenizada por un concierto.

SEVILLA prefirió organizar una marcha hacia la base de Morón.

En Madrid, a cambio, los organizadores optaron por el mismo recorrido y el mismo horario, desde Atocha a la Puerta del Sol a partir de las seis de la tarde. Los manifestantes les hicieron poco caso y, en su mayorí­a, prefirieron desplazarse directamente al final de la marcha, entre Cibeles y Sol, y por acudir más tarde, a partir de las siete. Los que optaron por ir tarde y directamente al final de la marcha tení­an un perfil similar al de la marea humana de hace un mes: familias con niños y personas que acudí­an en pequeños grupos de amigos. Se apelotonaron en Sol para escuchar al premio Nobel de Literatura José Saramago, que escribió y leyó el comunicado final. Los que hicieron la manifestación según el guión, es decir, desde Atocha, mostraban un perfil polí­tico más definido.

Entre estos últimos habí­a pocos manifestantes sin pancarta, gran cartel o bandera. Además de proclamas contra la guerra, las habí­a en contra de José Marí­a Aznar, al que reclamaban: "Quédese, porque tiene que responder", y a favor de los sindicatos y partidos convocantes. Ahí­ no faltaban las banderas republicanas y se corearon gritos históricos. Esta cola de la manifestación no olvidó repetir las proclamas con más historia. No faltó el "OTAN no, bases fuera", trufada por otra tan poco sutil como "Gobierno dimisión por fascista y por cabrón". En todo caso, la concentración humana no fue comparable. La suma de las estimaciones del Gobierno sobre manifestantes para el conjunto de España ronda los 700.000. Los organizadores, mientras, elevaron esa cifra hasta tres millones. La discrepancia sobre las cifras se repitió en todas y cada una de las ciudades.

En todas, también, ambas estimaciones quedaron muy por debajo del clamor ciudadano del 15 de febrero contra la guerra. Es cierto que hoy esa confrontación bélica parece más cercana, y que la concentración de ayer ocurrió la ví­spera de una reunión entre George Bush, Tony Blair y José Marí­a Aznar que, posiblemente, fije en esta misma semana el ultimátum para el inicio del ataque. Pero también es cierto que la guerra parece ya inevitable. En Barcelona, la cadena humana que unió los cuatro kilómetros que separan el Consulado de los EE UU de la sede del PP, junto a la avenida Diagonal, se convirtió en una enorme y festiva manifestación, aunque también mucho menos multitudinaria que hace un mes. Claro que ayer los barceloneses vieron cubierta su cadena humana por una persistente y frí­a lluvia. Paralelamente, en la misma Diagonal, más de un millar de manifestantes de siete asociaciones formaron con sus cuerpos el eslogan: "¡Guerra No!". En Valencia también lloví­a, lo que obligó a los músicos que debí­an amenizar a los concentrados en el Paseo de la Alameda a interrumpir su concierto. Además, hací­a frí­o. En Alicante los concentrados estuvieron acompañados de artistas locales que pintaron murales que copian el Guernica de Picasso. En Sevilla se fueron a Morón para protestar contra las bases.

Y, según los convocantes, la suma de todos los concentrados en las capitales de las cinco mayores ciudades andaluzas asciende a 132.000 personas. En Bilbao, mientras, la marcha contra la guerra discurrió en un ambiente lúdico y festivo con la participación de polí­ticos de IU, PSE y PNV, incluida la vicepresidenta del Gobierno vasco,Idoia Zenarruzabeitia. Hace un mes, los socialistas vascos prefirieron una concentración distinta para no coincidir con los nacionalistas. Ayer, para animar la marcha, seis manifestantes disfrazados de aviadores, con alas y todo, hicieron una pequeña simulación de vuelo sin motor y una de las aeronaves humanas simuló la caí­da de una bomba: un bote de humo adosado a las alas.

Más de 150.000 castellanos y leoneses volvieron ayer a mostrar en las calles de ciudades y pueblos de Castilla y León su oposición al más que probable ataque a Irak por parte de Estados Unidos en coalición con Gran Bretaña y España. Tal como ocurrió hace ya unas semanas, el rechazo al conflicto bélico reunió a ciudadanos de toda condición con lemas contra la guerra y a favor de la paz, así­ como referencias puntuales al máximo mandatario norteamericano, George W. Bush y al presidente José Marí­a Aznar y su Gobierno.

La manifestación más numerosa fue la que transcurrió por las calles de VALLADOLID. A lo largo del recorrido entre la plaza de Colón y la Plaza Mayor, decenas de miles de vallisoletanos protagonizaron una de las concentraciones más impresionante de la historia.de la ciudad. Con el habitual baile de cifras, 100.000 según la organización, 30.000 según la Policí­a Municipal, lo cierto es que la manifestación superó notablemente la del 16 de febrero.Leer dos veces el manifiestoEn un ambiente festivo, con gritos contra la guerra y el Gobierno y en favor de la paz, los manifestantes ocuparon todo el recorrido a lo largo de las más de dos horas que duró el acto. De hecho, el manifiesto, que leyó el rector de la Universidad de Valladolid, Jesús Marí­a Sanz Serna, tuvo que repetirse en más de una ocasión ya que el volumen de gente no permití­a que todos los oyesen. Sanz Serna, en nombre de los presentes, calificó el posible ataque a Irak como "injustificable". El rector vallisoletano concluyó con un no a la guerra y un si a la guerra al hambre, al analfabetismo y a la enfermedad




Compartir
Más en Asociaciones, ONGs y movimientos
- EMT y UNICEF España unidos en la lucha contra de la malnutrición Infantil
- Conil y Santiago de Compostela, nuevos destinos del Programa de Vacaciones de COCEMFE
- Intermón Oxfam celebra el apoyo de la CE a la tasa Robin Hood y recuerda que se destine para luchar contra la pobreza
- ANDA y Animals’ Angels hacen el Camino para pedir que se limite a 8 horas el transporte de animales al matadero
- “Un minuto. Yo como Tú”, concurso de piezas cinematográficas de 1 minuto en favor de la inclusión social de personas con discapacidad intelectual
- La Flotilla de la Libertad se reunirá en aguas internacionales entre el jueves y el viernes
- Sevilla: Concentración por la exhumación de las fosas comunes del franquismo
- El Senado decide el día 22 si, por fin, podrán inscribirse en el Registro Civil a miles de fusilados por el franquismo
- III Jornada del Día Internacional de las Personas Sordociegas- Primeros Premios ASOCIDE CV a Personas Sordociegas Protagonistas- 25 Junio Valencia
- Robin Hood visitará los festivales musicales de verano para que no paguen los de siempre

URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid