A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


Intermón Oxfam dice que aún son muchos los retos que el sur de Sudán debe afrontar para salir de la pobreza y violencia que sufre esta región
Recibida de Intermón Oxfam el 11-02-2011 a las 05:02

Según la agenda, el próximo julio esta provincia de Sudán se convertirá oficialmente en un nuevo país y va a necesitar de la ayuda de la Comunidad Internacional para lograr una paz y estabilidad duraderas.

El 9 de julio de 2011 es la fecha en la que sur de Sudán será oficialmente un nuevo país si todo discurre según lo establecido en la agenda del proceso de independencia. El referéndum celebrado el pasado enero y que terminó con el 98,8% de los votos en favor de la escisión de la provincia del resto de Sudán ha sido sin duda uno de los momentos más importantes en la historia de esta región. Sin embargo, las autoridades de la futura nueva nación deberían tener tres prioridades urgentes: luchar contra la pobreza y garantizar los servicios sociales básicos, como educación y sanidad; asegurar la ayuda de emergencia para que las comunidades locales puedan enfrentar las crisis humanitarias y proteger a los civiles de la violencia mientras abordan las causas de fondo del conflicto.

“Es vital que la Comunidad Internacional apoye este proceso. Si se desea la paz en todo Sudán, debe haber un compromiso político a largo plazo por parte de los gobiernos internacionales para asegurar la estabilidad, la protección de civiles y que se abordan las necesidades humanitarias y la pobreza crónica”, afirma el portavoz de Intermón Oxfam, Jorge Jimeno. “En julio habrá dos nuevos países en el continente y ambos requieren del apoyo internacional para que sus relaciones sean positivas y sus comunidades puedan por fin vivir en paz y estabilidad”, añade Jimeno.

Alrededor de 200.000 sudaneses que vivían en el norte del país han regresado a sus lugares de origen en sur de Sudán desde el pasado octubre. El flujo de ciudadanos del norte está provocando tensiones con las comunidades locales donde escasean los recursos básicos como el agua, los alimentos, el material de refugio y saneamiento y la educación, entre otros.

“El camino es largo. Envían sus enseres domésticos al sur en camiones, ellos deben pasar noches enteras en la carretera hasta que llegan a los centros de tránsito antes de seguir hacia sus poblados. Una vez que se alcazan los centros de tránsito hay muchas familias que no se atreven a continuar su viaje hasta su destino final, haciendo que los centros de transición se estén masificando. De todos modos, las autoridades no han construido todos los centros necesarios y escasean el agua, los alimentos, así como los servicios de saneamiento. Los Gobiernos, tanto el del norte como el del sur, no deberían promover este tipo de movimientos de poblaciones, más aún si no pueden afrontar las necesidades que estos generan”, señala el portavoz de Intermón Oxfam.

Violencia entre comunidades y el interrogante de Abyei
Muchas de las comunidades de sur de Sudán aún se enfrentan a la amenaza de la violencia. Durante el pasado año, los combates obligaron a más de 200.000 personas a huir de sus hogares y se cobraron casi un millar de vidas. “Las causas profundas de esta violencia no van a desaparecer después del referéndum. Los enfrentamientos se producen a menudo entre los grupos étnicos que luchan por recursos como el ganado, los pastos y el agua. La situación se agrava por una legislación poco clara en cuanto a la propiedad de la tierra, las consecuencias del conflicto, como un alto número de armas ligeras circulando en al zona; unas fuerzas de seguridad mal equipadas y peor entrenadas y un sistema judicial muy frágil”, asegura Jimeno.

Por otro lado, las autoridades también deben resolver la situación de la zona fronteriza de Abyei. No ha tenido lugar todavía el referéndum en esta región para decidir si pertenecerá al norte o al sur. “Si esta situación sobre el futuro de Abyei no se resuelve de una manera que sea aceptable para ambas partes y sus comunidades, podría estallar un nuevo conflicto que minaría las relaciones entre los dos futuros países”, dice Jimeno.

Siguen también sin celebrarse las consultas populares en el sur de Kordofán y en el estado de Blue Nile, hitos establecidos en el acuerdo de paz global firmado en el 2005. Por último también deben resolverse las negociaciones sobre el reparto de la riqueza del petróleo, la demarcación de fronteras y la división de la deuda.

La protección de civiles: asignatura pendiente de la misión de Naciones Unidas
La misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en Sudán (UNMIS) no ha conseguido alcanzar todo lo que se esperaba en lo que respecta a la protección de la población local. “La UNMIS debería identificar rápidamente los riesgos a los que están expuestas las comunidades y responder de manera eficaz a los brotes de violencia. No debemos olvidar que los servicios de seguridad del Estado en el sur de Sudán no están suficientemente entrenados, disciplinados y equipados para proteger eficazmente a los civiles y las comunidades están a menudo mucho mejor armadas que las fuerzas de seguridad”, dice Jimeno.

El gobierno del sur de Sudán debe contar con el apoyo de la Comunidad Internacional y de las Naciones Unidas en la construcción de unas fuerzas de seguridad y un sistema judicial sólidos, así como en la lucha contra las causas profundas de la violencia y en garantizar los servicios sociales básicos para las comunidades locales.

“Por último, no podemos olvidarnos de la situación que aún se vive en zonas del norte de Sudán, como de las crisis de Darfur, donde la violencia ha aumentado en los últimos 12 meses, o como el Este de Sudán, una de las zonas más pobres y más olvidadas del país”, concluye Jimeno.

Más información:
Sólo hay 100 comadronas certificadas en sur de Sudán al servicio de una población oficial de 8,2 millones de personas. Además, tan sólo uno de cada diez partos es atendido por una de estas comadronas.
Uno de cada siete niños que viven más allá de su primer año muere antes de cumplir los cinco años.
Una niña de 15 años de edad en el sur de Sudán tiene más probabilidad de morir durante el parto que terminar la educación primaria.
Menos de la mitad de los niños logran completar cinco años de escolaridad básica.
Sólo uno de cada 15 personas tiene acceso a instalaciones sanitarias adecuadas, como letrinas, lo que aumenta el riesgo de propagación de enfermedades.
Nueve de cada diez niños no se vacunan contra muchas de las enfermedades prevalentes en la región.




Compartir
Más en Asociaciones, ONGs y movimientos
- EMT y UNICEF España unidos en la lucha contra de la malnutrición Infantil
- Conil y Santiago de Compostela, nuevos destinos del Programa de Vacaciones de COCEMFE
- Intermón Oxfam celebra el apoyo de la CE a la tasa Robin Hood y recuerda que se destine para luchar contra la pobreza
- ANDA y Animals’ Angels hacen el Camino para pedir que se limite a 8 horas el transporte de animales al matadero
- “Un minuto. Yo como Tú”, concurso de piezas cinematográficas de 1 minuto en favor de la inclusión social de personas con discapacidad intelectual
- La Flotilla de la Libertad se reunirá en aguas internacionales entre el jueves y el viernes
- Sevilla: Concentración por la exhumación de las fosas comunes del franquismo
- El Senado decide el día 22 si, por fin, podrán inscribirse en el Registro Civil a miles de fusilados por el franquismo
- III Jornada del Día Internacional de las Personas Sordociegas- Primeros Premios ASOCIDE CV a Personas Sordociegas Protagonistas- 25 Junio Valencia
- Robin Hood visitará los festivales musicales de verano para que no paguen los de siempre

URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid