CEAR considera que las alegaciones, así como la circunstancia sobrevenida generada por el conocimiento de su identidad y la repercusión mediática del caso, constituyen razones sobradas para que las peticiones hubieran sido admitidas a trámite. Esta valoración es coincidente con la opinión manifestada por la Delegación en España del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Ante el riesgo real de sufrir represalias en caso de su devolución y entrega a las autoridades marroquíes, CEAR solicita al Gobierno que, con independencia de la decisión judicial, de acuerdo con la normativa vigente de extranjería, autorice la permanencia de estas personas en territorio español.