Breaking The Silence fue fundada en 2004 por jóvenes israelíes que cumplieron el servicio militar obligatorio durante la Segunda Intifada. Se habían dado cuenta de que su sociedad les había encomendado protegerla, pero ésta no era consciente del precio moral que pagaba por las acciones del ejército israelí en los Territorios Ocupados Palestinos. No quisieron olvidar lo que habían visto y hecho, por lo que decidieron romper el silencio.
Sus testimonios provocaron un profundo debate en Israel y también adhesiones de muchos otros soldados que también quisieron relatar sus experiencias. Su trabajo ha traspasado fronteras.