Las Direcciones de estas empresas públicas, ante su falta de argumentos sólidos, están tratando de presionar a los trabajadores, llegando Adif a amenazar con despidos a los trabajadores por el sólo hecho de cumplir los servicios mínimos establecidos por el Ministerio de Fomento. Si la Dirección de Adif no reconoce a este Ministerio, lo que no puede hacer es utilizar a los trabajadores como rehenes para forzar sus intereses políticos.