La falta de negociación está suponiendo:
– Reinterpretación restrictiva e impositiva de derechos consolidados en anteriores convenios.
– Presiones y listas negras de aquellos trabajadores que pretenden “conciliar su vida laboral y familiar”. La promesa incumplida de 1.500 efectivos policiales más está obligando a realizar más servicios extras.
– Remodelación del Organigrama policial: creando nuevas unidades sin efectivos reales para su puesta en marcha y que no se ajusta a las necesidades actuales.