Así , esta nueva entrega del fascismo legislativo de los partidos:
– Restringe el derecho al empadronamiento, medida que puede tener como consecuencia la falta de acceso a los servicios sanitarios o la prestaciones sociales básicas
– Dificulta el acceso a la justicia gratuita
– Restringe el derecho a la reagrupación familiar limitando la reagrupación de los ascendientes a los mayores de 65 años
– Alarga el periodo de posible internamiento en las prisiones que con sorna llaman CIEs de 40 a 60 días
– Penaliza la solidaridad con los migrantes, que es calificada, en este lenguaje perverso, como “promoción de la permanencia irregular”.
CGT como organización internacionalista y libertaria, mantiene una posición rotunda y clara en contra la ley de extranjería y hace un llamamiento y apoyo a la movilización y a tomar la calle para denunciar estas restricciones a los ridículos derechos contenidos en anteriores leyes y las nuevas agresiones a las ya escasas garantías con las que contaban l@s trabajador@s migrantes.