Consideramos que el Juez Garzón ha cumplido con su deber profesional al realizar los actos a que se refiere la querella y no sólo profesionalmente sino que actuó en defensa de la libertad y la democracia en nuestro país. Manos Limpias en este caso realiza con su querella un acto de oposición a nuestra Democracia que recuerda bastante la defensa de una política que se practicó desde el 18 de julio de 1936 al 20 de noviembre de 1975.