Entre las razones que se encuentran en este respaldo, UGT destaca el incremento de las cuotas, que gravan comparativamente a las rentas más bajas sobre las más elevadas, la valoración de una razón mercantil en el momento de favorecer una concesión, frente al criterio basado en la bondad del proyecto educativo anterior, y la pérdida de calidad del profesorado como consecuencia de la estrategia basada en la reducción de costes.