Resulta injusto e incoherente que se permita una subida de hasta el 7% cuando los empleados y empleadas públicas han tenido una subida salarial en el año 2001 del 2%, basada en la absurda previsión del IPC, y el resto de trabajadores y trabajadoras del Estado han tenido subidas bastante inferiores al 4%.
Dicha subida es una nueva muestra del intento por parte del MECD de disminuir el número de estudiantes universitarios favoreciendo, al tiempo, a las familias con mayores medios económicos.
CC.OO. considera que es necesaria la congelación de las tasas en términos absolutos para garantizar la igualdad de oportunidades y, al tiempo, imprescindible la elaboración de una Ley de financiación del sistema universitario