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CCOO propone una serie de medidas ante la \’caótica\’ política ambiental de la Comunidad de Madrid Recibida de CC.OO. Madrid el 05-06-2008 a las 11:06
Desde la Secretaría de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO de Madrid en el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra hoy, 5 de junio, se quiere contribuir a una mayor concienciación de la sociedad y de las administraciones públicas para que los efectos más perniciosos que deterioran el medio ambiente y avanzan de manera inexorable hacia el cambio climático, se reduzcan de forma drástica y potenciemos políticas y actuaciones hacia un desarrollo sostenible, que preserve nuestro medio natural y al mismo tiempo tengamos una mejor calidad de vida. En este sentido, el sindicato propone una serie de medidas que se contemplan en el documento que se adjunta con esta nota de prensa. Dicho documento recoge una serie de medidas para que sean asumidas y puestas en marcha principalmente por al Comunidad de Madrid, cuya política ambiental es calificada como "caótica". Estas medidas están referidas a las políticas energéticas y cambio climático; urbanismo y política territorial; transporte y movilidad; política del agua, contaminación y gestión de residuos; así como los déficit en participación social que existen en las políticas medioambientales. 5 de junio de 2008 DIA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE CCOO reclama un giro de 180º en la política ambiental regional caracterizada por ausencia de objetivos y de estrategias así como de participación social La nula actividad de la Comunidad de Madrid en la lucha contra el calentamiento global y la mejora de la calidad del aire, y la ausencia de directrices regionales de ordenación del territorio definen la caótica política ambiental en la región La región madrileña es un espectacular sumidero de agua, energía y recursos. Este déficit ambiental parte de una situación estructural habida cuenta sus características específicas poblacionales y geopolíticas y al modelo de desarrollo que ha tenido lugar en las últimas décadas, al que cabe añadir la ausencia de políticas estratégicas con objetivos de política ambiental y desarrollo sostenible que tuvieran en su horizonte reducir al máximo tal déficit. Así, se estima que la Huella Ecológica de la Comunidad de Madrid ha alcanzado ya el tamaño de unas 40 veces su territorio. Es decir, para satisfacer el actual nivel de consumo de recursos que ahora tiene la población madrileña y para poder asimilar los desechos y la contaminación que la actividad humana produce en la región, haría falta una cantidad de territorio 40 veces el de la Comunidad de Madrid. La región madrileña es en definitiva un sistema económica y ambientalmente cada vez más ineficiente, más insostenible. Uno de los principales indicadores de la buena salud de las políticas ambientales es el reflejo de éstas en los presupuestos regionales anuales. Pues bien, el presupuesto total de las políticas ambientales creció para el presente ejercicio un 3,8%, por debajo del IPC interanual, aunque destacable es el descenso de la cuantía de partidas de inversión que pasó de 87 millones de € en 2007 a 84 en 2008. Dentro de éstas, es notorio el descenso de las partidas presupuestarias relativas a los Programas de Medio Ambiente Urbano (incluye residuos, calidad del aire, calidad de las aguas, entre otras) y al Programa de Evaluación Ambiental (análisis, control e incidencia de los impactos ambientales). Pero más destacable es si cabe el descenso de las partidas destinadas al fomento de las energías renovables. Dentro del Plan de Modernización y Difusión Tecnológica incluido en el Programa de Industria de la Consejería de Economía y Consumo, y que incluye la cuantía de las partidas destinadas al fomento de las renovables, se pasa de los 9,3 millones de € de 2007 a los 8,8 para 2008. POLÍTICA ENERGÉTICA Y CAMBIO CLIMÁTICO RECLAMAMOS UNA VERDADERA ESTRATEGIA DE CAMBIO CLIMÁTICO CON PLANES, MEDIDAS Y OBJETIVOS CONCRETOS, UNA AGENCIA REGIONAL DE LA ENERGÍA, Y UNA APUESTA DECIDIDA POR LAS ENERGÍAS RENOVABLES La Comunidad de Madrid elaboró al final de la pasada legislatura una Estrategia sobre Calidad del Aire y Cambio Climático. Rebautizada varias veces en los últimos años, según lo iba requiriendo los compromisos internacionales en la materia, el Plan Azul de Calidad del Aire primero, y Estrategia de Calidad del Aire y Cambio Climático finalmente, establece para el periodo 2006-2012 un amplio catálogo de medidas de lo que debe hacerse, pero en la inmensa mayoría de las medidas ni de cómo debe hacerse, ni en qué momento o con qué recursos financieros y económicos, ausencias que pueden comprobarse en los últimos ejercicios presupuestarios regionales, mención aparte de la extensión de la red de Metro y apenas poco más. Y, como parecía previsible, sin modificar un ápice el modelo de política de transporte y movilidad que se ha venido manteniendo. Cabe destacar la ausencia de los informes anuales de seguimiento que establecía el documento de la Estrategia o la creación de la Oficina de seguimiento de las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) en el ámbito de la Comunidad de Madrid. Además, nos encontramos por un lado con un plan energético regional escasamente ambicioso en cuanto al desarrollo de energías renovables como así se refleja en las dotaciones anuales presupuestarias, y con objetivos ya obsoletos al albur de los nuevos compromisos internacionales. Por otra parte, en los últimos años venimos asistiendo a los intentos de desarrollar, sobre todo en el sur y este de la región, diversos proyectos de grandes centrales térmicas de combustión de ciclo combinado. Proyectos que han llevado a una intensa movilización local en los últimos años. Aunque la administración regional parece desentenderse ahora del proyecto de Morata de Tajuña, será en definitiva esta administración la que otorgue o no la definitiva autorización ambiental al proyecto de central térmica. Así las cosas, nos encontramos con una región con una casi total dependencia energética, sin apenas producción, con ritmos crecientes de consumo por encima del crecimiento económico, con escasa apuesta por las renovables ni por luchar contra el calentamiento global. Con emisiones de gases de efecto invernadero que según la propia administración referidas a 2002 aumentaron más que la media nacional, y cabe suponer que esto se haya agudizado habida cuenta que en nuestra región es el transporte por carretera, además de Barajas, lo que más contribuye a las emisiones de efecto invernadero. La apuesta por las energías renovables tiene además un valor social y económico añadido por su gran potencial de creación de empleo. Un estudio de CCOO ha puesto de manifiesto que en el conjunto de todo el Estado, el desarrollo de las energías renovables preciso para cumplir con los compromisos comunitarios, llevaría aparejada una creación de 188.000 empleos entre puestos directos e indirectos. URBANISMO, TERRITORIO Y MEDIO NATURAL LA COMUNIDAD DE MADRID NO DEBE SEGUIR SUSTRAYÉNDOSE A SUS OBLIGACIONES DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO EVITANDO DESEQUILIBRIOS SOCIALES, ECONÓMICOS Y AMBIENTALES URGE LA PROTECCIÓN INTEGRAL DE LA SIERRA DE GUADARRAMA Y ÁREAS ALEDAÑAS SOMETIDAS A PRESIÓN URBANÍSTICA Una de las principales carencias que tiene la Comunidad de Madrid con innegables consecuencias sobre el medio ambiente es la ausencia de una Estrategia Territorial integrada que permita valorar, coordinar y planificar de manera simultanea el desarrollo de las distintas políticas sectoriales y su incidencia ambiental, reduciendo así costes económicos y sociales posteriores. Como consecuencia, el desarrollo urbanístico ha sido desmesurado y además extensivo, lo que ha puesto en jaque a muchos espacios naturales, ha multiplicado el consumo de agua y energía, y ha provocado mayores necesidades de movilidad interurbana y el desarrollo de más vías de transporte. El territorio madrileño viene caracterizado por una fortísima presión urbanística sobre los espacios naturales, especialmente en la sierra madrileña, su piedemonte y zonas aledañas. Se elabora un PORN (Plan de Ordenación de Recursos Naturales) como base de protección para un futuro Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama que apenas aporta más protección a áreas ya protegidas y que se adapta a las pretensiones urbanísticas de muchos municipios. Aun así, el proyecto de Parque está ralentizado y sin mucho entusiasmo por la administración regional para culminarlo. Junto a ello, es llamativa la casi nula actividad de control de construcciones ilegales. Por otra parte, la propia administración regional desencadena un conflicto con sus propios agentes forestales al pretender obstaculizar el acceso de éstos a zonas privadas e impedirles su colaboración con las instancias judiciales en la persecución y esclarecimiento de delitos ambientales. Resulta notorio el grave estado de deterioro de algunos de las principales vías fluviales de la región en cuanto a contaminación por vertidos, asentamientos ilegales, depuración de aguas y destrucción de los ecosistemas de ribera, especialmente en el Jarama, el tramo medio del Guadarrama y el Tajo a su paso por Madrid. Las políticas estrella actuales son las de crear parques periurbanos o la de "plantar árboles", con menoscabo de la políticas de protección de espacios naturales y las de restaurar y recuperar ecosistemas que, además de plantar árboles, implican otras muchas actuaciones. POLÍTICA DE TRANSPORTE Y MOVILIDAD LOS INTERESES ESPECULATIVOS INMOBILIARIOS Y LOS DE LAS GRANDES EMPRESAS CONSTRUCTORAS DE INFRAESTRUCTURAS VIARIAS HAN VENIDO MARCANDO LA PAUTA EN LA POLÍTICA REGIONAL DE MANERA QUE LA NECESIDAD DE PROTECCIÓN AMBIENTAL SIEMPRE FUE UN OBJETIVO SECUNDARIO Y PRESCINDIBLE RECHAZAMOS EL ACTUAL PLAN DE CARRETERAS Y RECLAMAMOS UNA LEY REGIONAL DE MOVILIDAD QUE IMPULSE EL TRANSPORTE COLECTIVO A LOS CENTROS DE TRABAJO El último Plan de carreteras de la Comunidad de Madrid para su desarrollo en la presente legislatura da una idea de las intenciones del gobierno regional, que no parece otra que la de consagrar, a pesar de la extensión de la red de Metro, una política que prioritariamente atiende al fomento del vehículo particular al tiempo que se adapta a las pretensiones de crecimientos urbanísticos periféricos, con lo que se siguen generando mayores necesidades de movilidad interurbana. De entre los posibles impactos de incidencia ecológica grave cabe destacar el cierre de la M-50 a través del Monte de El Pardo. La Comunidad de Madrid se ha convertido en una de las regiones metropolitanas con mayor número de kilómetros de autovías por habitante del planeta, lo que a su vez propicia el importante y creciente peso que esto tiene en la nefasta calidad del aire que padecemos y en el creciente consumo energético. Por otra parte, de unos años a esta parte, se ha puesto en evidencia el escaso respeto que el gobierno regional ha demostrado por la normativa que regula la evaluación de impacto ambiental de obras y proyectos, por un lado por el desarrollo de una normativa propia que le permite obviar el análisis preciso a muchos proyectos, y por otra parte merece destacarse la situación de la carretera M-501 tratando de obviar la evaluación de su impacto ambiental y encontrándose en la actualidad enfrentada el gobierno regional con las autoridades comunitarias. Es notorio el casi nulo fomento de planes de movilidad alternativa a empresas y polígonos industriales, a pesar de su marcada intencionalidad que refleja la referida Estrategia regional de Cambio Climático 2006-2012. POLÍTICA DEL AGUA PARA ASEGURAR EL ABASTECIMIENTO AHORA Y EN AÑOS VENIDEROS DEBE REDUCIRSE EL USO DE AGUA POTABLE PARA USOS NO ESENCIALES, INDUSTRIALES O DE SERVICIOS, ASÍ COMO ESTABLECER RESTRICCIONES EN DETERMINADOS USOS COMO LOS CAMPOS DE GOLF Y RIEGOS, ADEMÁS DE MULTIPLICAR LAS CAMPAÑAS Y MEDIDAS DE AHORRO RECLAMAMOS UN CONSEJO DE PARTICIPACIÓN SOCIAL E INSTITUCIONAL QUE PERSIGA EL OBJETIVO DE UN PACTO REGIONAL SOBRE EL AGUA Cabe señalar las positivas y eficaces campañas de concienciación de ahorro de agua a nivel doméstico y el avance en algunos aspectos de la política tarifaria. Sin embargo, la utilización de agua reutilizada en algunos ámbitos (zonas verdes, baldeo de calles) no ha avanzado lo suficiente ni de manera generalizada, y no es aún una opción fácilmente accesible en instalaciones industriales. El aprovechamiento de aguas pluviales es testimonial todavía. Si bien en la última década se invirtieron muchos recursos en la mejora de las redes de abastecimiento y en los sistemas de depuración, parece que aun así no ha sido suficiente. El nivel actual de la calidad de las aguas y los nuevos requerimientos comunitarios van a exigir la generalización de tratamientos terciarios para reducir la carga contaminante de las aguas depuradas al mínimo. La otra gran piedra angular de la gestión del agua es el abastecimiento. Los responsables regionales ya han solicitado la construcción de infraestructuras hidráulicas como nuevos embalses y trasvases. Pero muchas cosas pueden y deben hacerse para asegurar el abastecimiento del agua en Madrid, antes que la construcción de infraestructuras hidráulicas que normalmente llevan aparejado un severo impacto ambiental. Son sobre todo las expectativas de los numerosos desarrollos urbanísticos principalmente en las zonas de nuestra sierra y aledaños los que van a provocar que de llevarse a cabo un aumento extraordinario de la demanda regional de agua. Esto, y la pretensión de duplicar el número de campos de golf que hay en la actualidad. Por otra parte, la Comunidad de Madrid debería tener una posición más activa en el ámbito de sus competencias para el control de pozos ilegales, si bien aquí es la Confederación Hidrográfica la que más ha intervenido en los últimos años. Finalmente, adolecemos también para el Agua de instituciones o entidades públicas tipo Agencia o similar y del tipo de las existentes en la mayoría de las comunidades autónomas, que al tiempo lleven aparejado un órgano consultivo y de participación social que al menos pudiera intentar desarrollar lo que en su día prometió nuestra Presidenta regional, un Pacto Social por el Agua en Madrid. CONTAMINACIÓN URBANA E INDUSTRIAL UNO DE LOS PRINCIPALES OBJETIVOS DEBERÍA SER LA REDUCCIÓN PROGRESIVA DEL USO DEL VEHÍCULO PRIVADO PARA MEJORAR LA CALIDAD DEL AIRE LA COMUNIDAD DE MADRID DEBERÍA TENER UN PAPEL ACTIVO EN EL DESARROLLO EN LAS EMPRESAS DE PLANES DE MINIMIZACIÓN DE RESIDUOS ASÍ COMO EN EL CUMPLIMIENTO POR ESTAS DE LA LEGISLACIÓN AMBIENTAL Dentro del conjunto de aspectos que aquí pueden tener cabida, vamos a destacar aquellos que por su incidencia ambiental son más significativos. Así, la calidad del aire en la región de Madrid es especialmente preocupante por su evolución año tras año. Los datos que pueden extraerse de la propia red de control de la calidad del aire de la Comunidad de Madrid reflejan la vulneración sistemática de los límites legales para la protección de la salud, especialmente en cuanto dióxido de nitrógeno y a partículas en suspensión. A ello cabe añadir los episodios anuales en época veraniega de aumentos significativos de ozono troposférico. En concreto el área metropolitana de Madrid, suele estar en el ranking de las áreas metropolitanas europeas en cuanto a la mala calidad del aire y en cuanto a niveles de contaminación acústica. El tráfico rodado es el principal responsable de esta situación, y en términos generales contribuye con más del 70% a los niveles de contaminación y al deterioro de la calidad del aire. En cuanto a los residuos cabe destacar la creciente producción de residuos en nuestra Comunidad, poniendo de manifiesto el fracaso de los objetivos básicos de la política comunitaria de residuos, su reducción en origen. Así, en cuanto a residuos urbanos, los últimos datos fiables disponibles relativos a 2004 muestran una producción de residuos por hogar en la Comunidad de Madrid que alcanza las 1,71 toneladas, por encima de la media nacional y situando a la región entre las Comunidades con mayor producción. Mientras, la producción de residuos peligrosos ha llegado a alcanzar en los últimos años una media en torno a las 280 mil toneladas en la región. Mucho tiene que ver el muy escaso desarrollo de planes de minimización de residuos en las empresas madrileñas como así sería preceptivo. Es especialmente notorio en cuanto a residuos peligrosos el enorme déficit de instalaciones de gestión y tratamiento en la región, incrementándose año tras año la cantidad de residuos peligrosos que han de exportarse fuera de la región para su tratamiento. Ya en 2004 se alcanzó la cifra del 45% del total de residuos peligrosos generados en la Comunidad de Madrid que se han exportado fuera para su tratamiento, con lo que se aleja cada vez más de los principios básicos de proximidad y autosuficiencia que rigen la política comunitaria de gestión de residuos. Por otra parte, cabe señalar aquí que la planta incineradora de Valdemingómez para el tratamiento de los residuos urbanos de la capital, figura entre las principales instalaciones industriales más contaminantes a nivel estatal. Y si de control de la contaminación hablamos, hay que recordar que en el desarrollo y cumplimiento de la Ley de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, la Comunidad de Madrid ha venido siendo la Comunidad más retrasada en su aplicación en cuanto a la tramitación y concesión de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) a aquellas empresas afectadas por la norma. Ha sido más recientemente, desde hace poco más de un año cuando han empezado a resolverse algunos expedientes de tramitación de las AAI que no obstante aún no alcanzan al 10% de las empresas madrileñas afectadas y a las que la norma exige tal autorización ambiental. PARTICIPACIÓN SOCIAL E INSTITUCIONAL RECLAMAMOS INSTRUMENTOS DE PARTICIPACIÓN SOCIAL. PARA CCOO LA ADMINISTRACIÓN TIENE EL DEBER DE FOMENTAR Y ESTIMULAR ESTA PARTICIPACIÓN Y BUSCAR EL MÁXIMO CONSENSO SOCIAL EN EL DESARROLLO DE LAS POLÍTICAS AMBIENTALES CCOO quiere denunciar una vez más la ausencia de participación social en los diferentes órganos de representación institucional que de manera especial afectan a la política ambiental. Así, cabe destacar la muerte técnica del órgano asesor Consejo de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, que a pesar de estar vigente tan solo ha sido convocado una vez en los últimos cinco años. Junto a ello, también es notoria la ausencia de un órgano de participación social, presente en la mayoría de Comunidades Autónomas, como el Consejo Social del Agua, así como de órganos similares relativos a la Energía o el Desarrollo Sostenible regional. Cabe destacar en este sentido, la ausencia de participación sindical en el Consejo de la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid, donde sí existe representación institucional empresarial, o de manera análoga en los Patronatos y Juntas Rectoras de los espacios naturales protegidos. |
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