El finiquito en cuestión se eleva a la cifra de 3300 euros y el empresario en vez de cumplir la ley y pagarlo, ha emitido una factura falsa a nombre de la trabajadora por el mismo valor del finiquito. Durante la concentración, de una quincena de afiliados a la CNT, el empresario ha provocado, insultado e intentado agredir a los concentrados, en un acto de intentar atentar contra la libertad sindical. La concentración se ha trasladado posteriormente por el barrio de la Maurina de Terrassa donde se han repartido 500 octavillas, informando a sus habitantes de la práctica de esta empresa.