A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


XXVII Asamblea General Ordinaria: Carta Ciudadana 2007-2011: 100 propuestas para un Pacto por la Participación de la Ciudadanía en el gobierno de Valladolid
Recibida de Federación de Asociaciones de Vecin@s de Valladolid el 09-03-2007 a las 12:03

A todas las asociaciones y vecino/as de Valladolid:

XXVII Asamblea General Ordinaria

Carta Ciudadana 2007-2011: 100 propuestas para un Pacto por la Participación de la Ciudadaní­a en el gobierno de la ciudad de Valladolid
El Pacto, presentado como una Ponencia por la Comisión Ejecutiva de la Federación de Vecinos a la XXVII Asamblea General Ordinaria del próximo 11 de marzo de 2007 donde será debatida, serí­a propuesta a las diferentes candidaturas electorales para su firma y supondrí­a fijar 100 objetivos concretos a desarrollar en el ámbito municipal en el cuatrienio 2007-2011 en materia de Polí­ticas estratégicas, Infraestructuras, Movilidad, Urbanismo y vivienda, Acción social y Servicios sociales, Sostenibilidad, Educación y cultura y Participación ciudadana

CARTA CIUDADANA 2007-2011
Pacto por la Participación de la Ciudadaní­a en el Gobierno de la Ciudad de Valladolid
Desde los años de sus respectivas fundaciones, las Asociaciones de Vecinos hemos venido formulando múltiples propuestas y planteando infinidad de iniciativas que, juntas, configuran el modelo preciso de las ciudades que queremos, que están aún muy lejos de la realidad actual de las mismas. En cada tiempo, según los problemas sociales que tuvimos que afrontar, elaboramos propuestas para encararlos. Cada tiempo nos trajo retos inéditos, que hubimos de analizar para comprenderlos y así­ proponer y asumir sus soluciones.

El modelo de desarrollo al uso se ha revelado como el origen de nuevos, graves y crecientes problemas: el constante incremento de la necesidad de desplazamientos y de uso del vehí­culo privado conlleva altos costes ambientales (de consumos de suelo, energí­a, mayor coste en el tratamiento de residuos sólidos urbanos, depuración de aguas, infraestructuras, etc.) y un evidente deterioro medioambiental, que amenaza el equilibrio ecológico y, a la postre, la calidad de vida de los ciudadanos.

La ciudad es la gente, ciudadanos y ciudadanas que habitan un mismo espacio territorial, plural y diverso. Las Asociaciones de Vecinos entendemos que los grandes debates y estrategias urbanas deben ser fruto de construcción cotidiana, partiendo siempre de las demandas y necesidades colectivas expresadas por la ciudadaní­a. Las Asociaciones de Vecinos queremos situar a los ciudadanos y su plural calidad de vida en el centro de todas las decisiones y cooperar en la renovación de la democracia desde una ciudadaní­a activa que construye su ciudad directamente, con otros ciudadanos y organizaciones asociativas, y en contacto con las diferentes administraciones públicas para el mutuo intercambio de pareceres, prioridades y soluciones. Las ciudades que queremos han ser humanas, solidarias, vertebradas y seguras, donde los ciudadanos puedan participar y sentirse como tales, donde tengan más cerca una administración sensible, donde perciban que la calidad de vida no consiste en consumir más, sino en compartir colectivamente mayores cotas de bienestar y de mejora de la convivencia y sociabilidad, usando los recursos disponibles racionalmente, como fórmula para garantizar a las generaciones futuras un marco de ciudades habitables.

Queremos PARTICIPAR sin la necesidad de defender con una energí­a desproporcionada este derecho, y queremos que se nos tenga en cuenta para configurar un modelo de ciudad de todos y para todos. Por ello hemos trabajado, trabajamos y seguiremos trabajando; y, como ciudadanos organizados, queremos participar de forma activa en la construcción democrática de nuestra ciudad, para que la colaboración ciudadana sea efectiva y no solo sobre papel, es decir, queremos que las administraciones faciliten la participación polí­tica, económica, social y cultural de los ciudadanos, y que, a través de la participación real y activa, se nos permita proponer iniciativas, peticiones y quejas. Queremos colaborar para que aquellos ciudadanos y barrios que no han llegado todaví­a a alcanzar estándares mí­nimos de calidad de vida, logren ser ciudadanos de pleno derecho y barrios plenamente integrados en el desarrollo equilibrado de la ciudad. Aunque nuestra filosofí­a vital esté en aspirar a máximos, que no nos conformamos con mí­nimos.

Es claro que en democracia los concejales, como los diputados, senadores, y procuradores, los elige el pueblo democráticamente. Por lo tanto sólo hay un gobierno, el elegido por todos los vecinos de Valladolid y, por lo tanto, no caben gobiernos paralelos ni lobbies que dirijan las instituciones al margen de aquéllos.

Sin embargo, también debe constatarse la existencia de colectivos organizados que quieren participar en la vida diaria del municipio. Desde la convicción de que una de las mayores garantí­as para el desarrollo democrático es la participación polí­tica, económica, cultural y social de la ciudadaní­a. El acceder a la toma de decisiones y participar en el dí­a a dí­a del gobierno de la ciudad plantea nuevas exigencias tanto para los partidos, que gobiernan por mandato popular, como para la ciudadaní­a, que delega temporalmente el ejercicio del poder a los partidos. Las personas tienen derecho a participar para procurar su bienestar y el bien común, fin último de la acción polí­tica.

El convencimiento de que esto es posible, ante la convocatoria de elecciones municipales en mayo de 2007, llevarí­a a la FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE VECINOS DE VALLADOLID y a la CANDIDATURA ELECTORAL DEL PARTIDO QUE LO ACEPTE a firmar el siguiente

PACTO POR LA PARTICIPACIÓN DE LA CIUDADANÍA EN EL GOBIERNO DE LA CIUDAD DE VALLADOLID

Primero

El Pacto tiene una vigencia de cuatro años a contar desde la toma de posesión del Ayuntamiento saliente de las elecciones municipales de mayo de 2007 hasta la finalización de su mandato en 2011.

Segundo

Es principio esencial el acercamiento de los programas y gestión del equipo de gobierno municipal a los ciudadanos, promocionando el debate y la elaboración de propuestas que de éstos emanen.

A tal fin se adoptarán las siguientes medidas:

1. Los documentos de los expedientes en exposición pública de interés general se publicarán completos en la página web del Ayuntamiento para facilitar a todos los vecinos su estudio sin sujeción a los horarios de consulta de las dependencias municipales. En el supuesto de que en algún caso no fuera posible, se remitirá una copia del expediente a la Federación de Asociaciones de Vecinos que la tendrá a disposición de los vecinos y Asociaciones en sus horarios de apertura

2. Los reglamentos, planes generales y sectoriales, creación de órganos de participación y, en general, cualquier regulación municipal de interés general para los vecinos, previo a su aprobación por el órgano municipal correspondiente, deberá ser remitido a la Federación de Asociaciones de Vecinos, a efecto de realizar, en su caso, las aportaciones pertinentes que mejoren su contenido.

3. En la resolución de los expedientes sometidos a información pública o en los que hayan participado vecinos o entidades en su elaboración con alguna aportación, se hará constar los motivos por los que se admiten o no las aportaciones, dándose traslado de inmediato de los mismos de a los vecinos o entidades personadas.

4. Con periodicidad semestral o menor, si el asunto o asuntos a debatir son de urgente tratamiento, se convocará una reunión con la Federación de Vecinos con la pretensión de servir de cauce de contacto permanente en ambos sentidos de la marcha de las cosas públicas en la ciudad.

5. Se implantarán los consejos municipales y de barrio o distrito, dotándoles de capacidad de proponer iniciativas y contenidos, con reuniones periódicas conforme a su regulación especí­fica, con enví­o previo de documentación, cauce de aportaciones o de mera recepción de actuaciones realizadas...

6. Promoción de la participación real de los vecinos, tendiendo a que las reuniones de órganos o con administraciones se produzcan fuera del horario laboral habitual de aquéllos.

7. Utilización de nuevas tecnologí­as para acercar los acuerdos y actos de los órganos de gobierno a los ciudadanos.

8. Recuperación de los horarios de tardes para la celebración de las sesiones plenarias, al objeto de facilitar la presencia de organizaciones y vecinos interesados en su seguimiento.

Tercero

Debe eliminarse de la práctica municipal el desprecio verbal de actuaciones legí­timas realizadas por entidades ciudadanas o por administraciones municipales. Hacer aportaciones, interponer un recurso, etc., son derechos básicos de los vecinos derivados del estado de Derecho. Y ejercitar el poder otorgado por los ciudadanos, derecho básico de los gobernantes.

A tal fin:

1. Se eliminarán las declaraciones o manifestaciones de desprecio a actuaciones de entidades sociales y expresiones malsonantes. Del mismo modo, las tomas de postura de la Federación evitarán calificaciones despreciativas. Ello no significa que no se aporten los planteamientos propios o que no se haga ver los errores de la posición contraria.

2. Ante la posibilidad de que se pueda producir una confrontación judicial, tanto la Federación como la Administración municipal desarrollarán las acciones necesarias para acercar posturas que eviten litigios y articularán medios de conciliación o arbitraje a estos efectos.

3. La racionalidad debe impregnar las actuaciones ante los tribunales, de tal forma de que por ambas partes no se mantendrán posiciones irracionales o recursos que no tengan viabilidad de prosperar.

Cuarto

Debe reconocerse a la Federación de Asociaciones de Vecinos el trabajo que diariamente realiza para la mejora de la ciudad y en pro de la legalidad de las actuaciones municipales; su esfuerzo para intentar ser referente de participación ciudadana en los asuntos municipales mediante sus intervenciones activas en los distintos foros municipales de participación (Consejo Social de la Ciudad, Plenos y Comisiones del Ayuntamiento, consejos municipales sectoriales y exposiciones públicas de asuntos de interés general).

A tal fin:

1. Se retomará el contenido económico del convenio suscrito con el Ayuntamiento para poder otorgar una base económica estable que facilite la labor de la Federación.

Quinto

Debe desarrollarse la idea de gobernar por consenso, acercando posturas entre el gobierno, la oposición y los movimientos ciudadanos.

Sexto

Independientemente de que el partido que suscribe se sitúe en el gobierno o en la oposición del Ayuntamiento, se compromete a hacer un seguimiento con una periodicidad anual del presente pacto, tanto es sus cuestiones genéricas como en sus peticiones concretas. Se elaborará un comunicado anual conjunto de las conclusiones de este seguimiento, que se dirigirá a valorar las actuaciones que el partido firmante ha realizado en su posición de gobierno u oposición para la puesta en marcha y desarrollo de los objetivos y acciones del presente pacto.

Séptimo

Serán OBJETIVOS A DESARROLLAR EN EL ÁMBITO MUNICIPAL PARA EL CUATRIENIO 2007-2011:
A) ESTRATÉGICOS.

La vertebración que queremos se asienta en una red de ciudadanos y asociaciones cí­vicas que participe en todos los ámbitos de la gestión cotidiana de lo público. El reparto de infraestructuras sociales, culturales y de servicios básicos, y la accesibilidad a los mismos, contribuye a equilibrar la ciudad y, por ende, la calidad de vida de sus habitantes.

1. Crear un órgano supramunicipal que impulse y cree el "área de interés de Valladolid y su entorno de influencia".

2. Promover actuaciones que tiendan al asentamiento y crecimiento poblacional en Valladolid.

3. Priorizar la atención a la ciudad ya existente, realizando actuaciones de rehabilitación antes de promover nuevas ocupaciones de suelo. Modelo de desarrollo urbaní­stico desde la perspectiva del crecimiento inteligente, orientado a un modelo de ciudad equilibrado, en el que prime la compactibilidad.

4. Repartir por todos los barrios las "infraestructuras de ciudad" (auditorios, edificios administrativos de las administraciones públicas, etc.) y las dotaciones sociales.

5. Fomentar el desarrollo y modernización del pequeño y mediano comercio con criterios de innovación y especialización, integrado en cada barrio, facilitando la reducción de desplazamientos.

6. Obtener recursos de otras administraciones nacionales e internacionales para el desarrollo de acciones de promoción económica y empleo.

7. Primar contrataciones públicas municipales respetuosas con el medio ambiente y creadoras de empleo laboral estable.

8. Crear distritos como áreas territoriales de actuación y participación administrativa y polí­tica.

9. Crear las zonas de actividad logí­stica (ZAL) en Valladolid con su área de influencia.

10. Potenciar el liderazgo social y autonómico de Valladolid.

11. Aportar fuertemente por el desarrollo económico de Valladolid y su área con nuevas alternativas basadas en la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+I).

12. Suprimir la barrera del ferrocarril en aquellos barrios discriminados con el actual proyecto (Parque Alameda, Covaresa, Paula López).

B) INFRAESTRUCTURAS.

Todo crecimiento supone una infraestructura apropiada. Esta gran responsabilidad reposa tradicionalmente en los poderes locales que surten en gran parte las infraestructuras indispensables en la vida de un territorio urbano.

13. Exigir la absoluta transparencia en todos los procedimientos urbaní­sticos ligados a la llegada del TAV a Valladolid, permitiendo a la ciudadaní­a el acceso a la información y a la participación.

14. Incrementar los destinos nacionales e internacionales del aeropuerto.

15. Finalizar las infraestructuras de transporte a otras capitales de la Comunidad por autoví­a: León, Soria y Segovia.

16. Promover proyectos de desarrollo industrial y de creación de suelo para hacerlo posible.

C) MOVILIDAD.

Es evidente que en la apropiación del espacio público urbano no todos los ciudadanos rentabilizan igual su derecho teórico a la ciudad. Los niños, las mujeres y los ancianos, al margen de su condición social, tienen problemas añadidos en la realidad cotidiana del uso del espacio público urbano, hasta el punto de que, sobre todo en el caso de los niños, su espacio vital en la ciudad se ve reducido a la vivienda familiar o a reductos en parques o algunos equipamientos especí­ficos. Las calles, las aceras, los paseos, las plazas, los jardines, el mobiliario urbano incluido, impiden generalmente el que estos sectores sociales ejerzan al 100%, o al menos en igual medida que el resto de ciudadanos, su derecho al ejercicio de la libertad de uso de la ciudad.

17. Crear el -anillo verde- para peatones y ciclistas que permita conectar los barrios y rodear la ciudad consolidada.

18. Aumentar la velocidad comercial de los autobuses públicos, mejora de las frecuencias y creación de carriles preferenciales y exclusivos. Prioridad del transporte público como concreción del derecho a la movilidad para todos.

19. Suprimir las barreras arquitectónicas en los accesos a organismos o locales de uso público.

20. Incrementar las zonas estanciales: calles peatonales, ensanche de aceras, rebaje de bordillos, recuperación de espacios degradados y residuales.

21. Impulsar el uso de la bicicleta y los desplazamientos a pie. Ampliación de la red de carriles bici, con continuidad. Servicio municipal de bicicletas.

22. Establecer los aparcamientos en el casco urbano solamente para residentes, y rotatorios en la periferia, conexionados con el transporte público.

23. Reducir la velocidad máxima en zonas residenciales a 30 kilómetros por hora.

24. Promover la participación de las asociaciones cí­vicas de la zona en la elaboración y seguimiento de los proyectos de urbanización.

25. Recuperar paulatinamente el tranví­a como medio de transporte público.

26. Potenciar medios de transporte colectivo en desplazamientos laborales o a centros educativos.

27. Disminuir la intensidad media diaria de la movilidad de los vehí­culos privados en la ciudad en un 30% en el centro urbano y un 10% en el resto de ví­as.

28. Mejorar la comunicación del aeropuerto con la ciudad mediante transporte colectivo.

29. Promover un equilibrio espacial de todos los medios de desplazamiento (peatonal y rodado, bicicleta y motorizado), asignándose a este último una superficie de uso limitada al 50% del total, sin excepciones.

30. Incrementar los horarios de los autobuses urbanos (comienzo media hora antes).

D) URBANISMO Y VIVIENDA.

Es esencial recuperar la función social y equilibradora del suelo. Debe apostarse decididamente por la recuperación de la ciudad existente y por romper los esquemas desarrollistas que atentan claramente contra la sostenibilidad urbana. Hay que garantizar efectivamente el derecho a la vivienda de los vecinos, disponiendo por barrios una oferta diversificada de tipologí­as y superficies y, sobre todo, una oferta en alquiler suficiente directa y otra en convenio con las diferentes administraciones públicas.

31. Recuperar la función social del urbanismo y de la vivienda.

32. Destinar anualmente de modo mayoritario la venta de Patrimonio Municipal del Suelo a posibilitar el incremento de la construcción de viviendas de protección pública y a la rehabilitación de los barrios consolidados.

33. Promover programas de mejoras en viviendas individuales, bloques y manzanas completas, deterioradas y situadas en el ámbito de la ciudad consolidada. Mantenimiento de la actividad constructiva con esas nuevas actividades en sustitución de las destinadas a la expansión de la ciudad.

34. Promover programas de esponjamiento en barrios altamente densificados, creando espacios libres abiertos.

35. Actuar activamente para reducir el número de viviendas vací­as, penalizándolas económicamente.

36. Potenciar de constitución de cooperativas sociales de base para la construcción de viviendas.

37. Desarrollar el ejercicio del derecho de tanteo y retracto en la venta de viviendas de protección.

38. Construir un 50% de vivienda de protección social en los terrenos liberados tras el soterramiento del ferrocarril.

39. Atribuir suelo público en al menos un 50% a entidades interesadas en la construcción de viviendas sin ánimo de lucro.

40. Reducir la carga impositiva (IBI, agua...) a sectores desfavorecidos: familias preceptoras de pensiones de jubilación, invalidez, desempleo o salarios inferiores al doble del SMI.

41. Estabilizar el Plan General de Ordenación Urbana y reducir los convenios urbaní­sticos.

42. Exigir, con carácter previo, a los nuevos desarrollos urbaní­sticos el cumplimiento de una serie de condiciones: Garantí­a de buenas conexiones, viaria y de transporte público, con la ciudad existente, y compromisos de construcción y puesta en funcionamiento de nuevas dotaciones (centros de salud, centros educativos, instalaciones deportivas, centros cí­vicos, etc.).

43. Incentivar la dotación de equipos domóticos en las viviendas e inmuebles de nueva construcción

44. Erradicar situaciones de infravivienda en la ciudad.

45. Incentivar las inversiones públicas que corrijan los desequilibrios territoriales de infraestructuras y servicios.

E) ACCIÓN SOCIAL Y SERVICIOS SOCIALES.

Queremos una ciudad donde las personas sean más iguales en derechos y en deberes, donde se cumpla el principio de igualdad de oportunidades, donde los ciudadanos sean libres, solidarios, tolerantes, en las que se respeten los derechos humanos y donde la honradez esté a prueba de cualquier tentación.

La ciudad debe configurarse accesible a todos: a las personas que vienen de fuera en busca de una vida mejor; a las personas con discapacidades, que necesitan una ciudad sin obstáculos; a las personas que quieren vivir en un ambiente sano y saludable; en definitiva, debe garantizar la plena integración y el desarrollo humano de sus habitantes.

Por regla general, nuestra ciudad ha de esforzarse en atender prioritariamente a las necesidades de las diferentes categorí­as de población activa y en plena posesión de sus capacidades. Se ignora a menudo a los grupos de ciudadanos con dificultades momentáneas o permanentes, que dificultan o imposibilitan su adaptación.

46. Crear en los barrios bolsas de trabajo gestionadas por las Asociaciones de Vecinos.

47. Potenciar la actuación voluntaria de los ciudadanos.

48. Ampliar las plantillas de personal de atención municipal a infancia, mujer, mayores y discapacitados.

49. Ampliar la red de guarderí­as municipales (Zona Sur, Rondilla...).

50. Ampliar la red pública de centros de dí­a.

51. Asignar al antiguo Hospital del Rí­o-Hortega la función de centro geriátrico polivalente.

52. Incrementar los servicios de atención a domicilio.

53. Impulsar la participación e incluso la cogestión de los programas de prevención municipales.

54. Crear una red de centros de acción social de ámbito territorial más reducido y con capacidad de actuación sobre núcleos de población no superiores a 20.000 personas.

55. Impulsar al turismo sin barreras (discapacitados, mayores, etc.).

56. Concienciar a la población sobre el problema de la violencia contra la mujer: modificación de estereotipos y comportamientos que la toleran e inclusión en los programas educativos municipales de unidades temáticas relacionadas sobre la violencia de género.

57. Diseñar desde el Centro de la Mujer las estrategias que contribuyan a incrementar la presencia de mujeres en todas las entidades y órganos de participación social y polí­tica.

58. Favorecer el acceso a los servicios públicos de los vecinos extranjeros, particularmente en justicia, sanidad, servicios sociales y educación, con medidas de apoyo para la plena integración lingí¼í­stica y cultural.

59. Reducir el número de personas en riesgo de exclusión social.

60. Dedicar el 0,7% del presupuesto municipal a la ayuda al desarrollo del Tercer Mundo.

F) SOSTENIBILIDAD.

La sostenibilidad de la ciudad que queremos se centra en la recuperación de la ciudad existente, evitando la tentación d polí­ticas territoriales que promueven el desarrollismo. La rehabilitación de las áreas centrales y los barrios tradicionales no debe limitarse a meras intervenciones cosméticas; por el contrario, ha de ser eminentemente transformadora, con voluntad de recuperar toda la ciudad y su entorno.

La sostenibilidad exige apostar por el transporte público y, por tanto, hay que potenciar todos los sistemas que faciliten esta opción.

61. Adoptar medidas efectivas de reducción de la contaminación atmosférica.

62. Adoptar decisiones que reduzcan la generación de residuos sólidos urbanos.

63. Promover en las zonas de ocio actuaciones consensuadas entre los sectores implicados sobre horarios de apertura y cierre, ruidos...

64. Soterrar las conducciones eléctricas en el territorio municipal urbanizado.

65. Rescatar la gestión pública del agua.

66. Promover campañas para la reducción del consumo de agua, evitando su despilfarro.

67. Adoptar medidas de renovación de la red de abastecimiento para reducir las pérdidas de agua.

68. Diseñar un plan de evitación de inundaciones en la ciudad.

69. Introducir medidas de reducción del consumo eléctrico municipal y particular.

70. Evaluar el impacto de la huella ecológica de la ciudad como elemento educador.

71. Disminuir progresivamente los niveles de contaminación acústica en la ciudad.

72. Favorecer la implantación de una red subterránea de recogida selectiva de residuos urbanos en toda la ciudad. 73. Intervenir en la recuperación integral de las riberas de los rí­os de la ciudad.

G) EDUCACION Y CULTURA.

Es misión de los municipios apoyar, con recursos económicos, materiales y de personal, las iniciativas culturales que se dan en la ciudad. También lo es la de distribuir de forma equilibrada los equipamientos e infraestructuras educativas y culturales, velar por el patrimonio cultural e impulsar polí­ticas tendentes a proporcionar actividades culturales de calidad en los barrios.

74. Incrementar y mejorar la estructura de las bibliotecas municipales, potenciando sus actividades.

75. Asumir plenamente programas municipales de educación de personas adultas.

76. Promover programas culturales de calidad también en los centros cí­vicos de los barrios.

77. Utilizar con actividades colectivas de los vecinos las instalaciones de centros educativos fuera del horario lectivo.

78. Promover ayudas que tiendan a la gratuidad de libros de texto en los ciclos de enseñanza obligatoria.

79. Ofertar programas de educación permanente durante toda la vida, con incorporación de las nuevas tecnologí­as.

80. Mejorar las infraestructuras de servicios culturales, de ocio, deportivas, etc.

81. Aumentar la capacidad formativa de alfabetización digital de toda la población y, especial, de los grupos deficitarios.

82. Profundizar en el rol educativo y formativo de la oferta cultural.

83. Promover la gestión municipal de las actividades extraescolares culturales, recreativas y deportivas en los colegios públicos.

H) PARTICIPACIÓN.

Si bien es ciento que la participación constituye un derecho básico de la ciudadaní­a y un valor clave de la democracia, ésta ha venido desarrollándose en nuestro paí­s solo en su vertiente representativa, delegando en otros lo que debe ser un ejercicio personal de los ciudadanos. Hoy más que nunca exigimos el derecho de todos a participar en polí­tica. La participación ha de estar ampliamente regulada en todos y cada uno de los ámbitos de actividad social y polí­tica. Participar es, además de un derecho, una obligación para todos los ciudadanos, por lo que no cabe imponer limitaciones a la democracia participativa.

Participar no significa depositar un voto cada cuatro años, sino poder formar parte de un engranaje que practique con soltura una evaluación continua de las actuaciones realizadas en la mejora de la ciudad, que muestre su opinión razonada y el grado de satisfacción ante las medidas adoptadas, que a veces se acuerdan con una mayorí­a plenaria pero con un total desacuerdo de la ciudadaní­a.

Evidentemente que entendemos que la participación es un tema muy complejo y que la sociedad en general padece una crisis de participación que afecta también a las asociaciones en las que se autoorganiza, por lo que, al margen de las actuaciones que han de promoverse para afrontar esta crisis, en la corporación municipal debe de existir un firme compromiso para propiciar la participación, al mismo tiempo que ha de dotar de recursos necesarios a las asociaciones para que éstas puedan cumplir sus funciones reivindicativas y de colaboración sin depender de la simpatí­a o no del gobernante de turno.

84. Dotar de centros cí­vicos a todos los barrios de la ciudad, mejorando la infraestructura general de los ya existentes.

85. Apoyar y promover la informatización de las asociaciones.

86. Instaurar la figura del mediador de barrio, ya aprobada por el Ayuntamiento, con funciones de intervención en temas menores (disciplina urbaní­stica, destrozos en el mobiliario urbano) y consulta de los vecinos.

87. Incorporar en la página web del Ayuntamiento las actividades de las asociaciones vecinales.

88. Implantar un plan municipal de formación integral de los dirigentes y personal de las asociaciones.

89. Financiar a las asociaciones mediante la fórmula de convenios plurianuales.

90. Elaborar el programa de fiestas con participación asociativa y con programación de actividades de calidad en todas las zonas de la ciudad.

91. Promover la incorporación de jóvenes e inmigrantes al tejido asociativo.

92. Implantar el Presupuesto Participativo.

93. Impulsar el Consejo Social de la Ciudad con la dotación de medios adecuados para el desarrollo de sus tareas y la eliminación de cualquier cargo polí­tico en su composición.

94. Promover la presencia de ciudadanos en los consejos de administración y de dirección de las empresas y fundaciones municipales (cementerios, mercados, vivienda, autobuses, limpieza...).

95. Prever la consulta previa a las asociaciones vecinales del ámbito que corresponda en las actuaciones municipales en los barrios.

96. Fomentar y apoyar la creación de redes entre las organizaciones sociales y ciudadanas de la ciudad.

97. Promover la participación del movimiento asociativo en la definición del presupuesto y planes estratégicos de la ciudad.

98. Fomentar la participación de las entidades sociales en la gestión y planificación de equipamientos, infraestructuras y servicios de carácter público.

99. Acordar un gran pacto entre todos los grupos municipales para facilitar la participación ciudadana, a fin de que ésta sea un proceso de aprendizaje conjunto y responsabilidad compartida de todos los miembros de la corporación.

100. Elaborar un Plan Municipal de Participación donde se recojan las estrategias para fomentar la participación y en qué, cómo, quién y cuándo participa, con la implicación de todos los sectores ciudadanos en su diseño, desarrollo y evaluación de resultados.




Compartir
Más en Movimiento Ciudadano
- Valladolid: Entrega de cartas en el Buzón de los Deseos pidiendo el cambio del nombre de calles franquistas
- Los vecinos del barrio de San Fermín piden una reunión urgente con el alcalde de Madrid
- VIII Festival Almenara. 24, 25 y 26 de junio
- Vallecas sale a la calle para impedir nuevos recortes en el hospital Virgen de la Torre y reclamar un acceso directo al Infanta Leonor
- La Federación vecinal llama a la ciudadanía madrileña a marchar el domingo contra los recortes sociales
- Valladolid: Charla / debate: «Los medios de comunicación: ¿informan o manipulan?»
- Los Afectados por la Hipoteca llaman a paralizar un desahucio en Tetuán
- Un archipiélago verde crece en Madrid: La red de huertos urbanos comunitarios
- Las asociaciones vecinales revisarán este sábado sus estrategias en la I Jornada del Movimiento Vecinal de Valladolid
- La Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Madrid exige la regulación de la dación en pago con carácter retroactivo

URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid