Este duro golpe, recibido por uno de los colectivos ecologistas más antiguos de España, la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN), hace que esta tragedia sea compartida por todos los ecologistas.
En consecuencia, sólo cabe desear la pronta recuperación de los heridos, la más sentida condolencia a los familiares de los fallecidos, y la esperanza de que acontecimientos como éste no se repitan nunca más.
Que los Amigos de la Naturaleza de Tenerife continúen por siempre.