El descenso marcado por la bajada de los carburantes ha supuesto una reducción en cadena de algunos productos, sin embargo, no hay que olvidar que las subidas interanuales de productos alimenticios básicos como las patatas, las carnes y aceite mantienen en alerta la cesta de la compra de miles de ciudadanos, especialmente de los pensionistas.
Sin embargo, aún queda mucho que trabajar para reducir de una manera constante la inflación. Después de meses de subidas, un mes de respiro, no debe suponer bajar la guardia máxime cuando la inflación subyacentes está en el 2,8%.