El centro penitenciario Madrid 2 de Alcalá-Meco será pionero en la
implantación de un sistema de reciclaje de residuos urbanos generados en
dicho centro, gracias a la campaña para la separación y reciclaje de
residuos que se pondrá en marcha con el asesoramiento técnico de Amigos
de la Tierra. La ONG Amigos de la Tierra, respondiendo a una iniciativa
que partió de algunos de los propios internos, ha llegado a un acuerdo
con los responsables del centro para sensibilizar, tanto a trabajadores
como a reclusos, sobre la correcta separación de residuos en
contenedores específicos y su posterior reciclaje. En este centro, cada
día se genera una gran cantidad de residuos tales como envases de
plásticos, bricks, latas de hojalata, papel, cartón y pilas usadas. En
todos los casos, se trata de material recuperable y reciclable, con
excepción del caso de las pilas que aunque no van a recibir tratamiento
de reciclaje, sí recibirán un tratamiento de inertización para luego
depositarlas en un vertedero de seguridad, eliminado su peligrosidad y
toxicidad para el medio ambiente.
La campaña dará comienzo el 1 de febrero, con el aliciente que el
destino de estos residuos ya no será el vertedero sino que se les
proporcionará un tratamiento para ser transformados e incluidos de nuevo
en el ciclo productivo. Los plásticos, latas y bricks serán recogidos y
transportados por parte del Ayuntamiento de Alcalá de Henares al Centro
de Transferencia de San Fernando de Henares, donde se separarán por
materiales y se distribuirán a distintos centros para su posterior
reciclaje. El papel y cartón irán por otro camino; una empresa gestora
se encargará de retirarlos para luego fabricar papel reciclado.
Tanto el personal del centro como los internos, han mostrado una gran
disposición y una activa participación para que esta campaña sea posible
y cumpla con su objetivo de lograr una separación en origen de los
residuos a la vez que construye conciencia ambiental. Para ello, la
asociación Amigos de la Tierra ha comenzado a impartir unas charlas
formativas a todos ellos y muy especialmente a los encargados de la
cocina y de la limpieza. La labor de concienciación se ampliará con la
distribución de folletos informativos y la ubicación de cubos de basura
selectivos para cada tipo de residuo. Por el momento, ya se han colocado
cubos amarillos para los envases de plástico, bricks y latas, cubos
rojos para las pilas usadas, y otros cubos para el papel y cartón.
A lo largo del año 2006, se realizará un seguimiento para evaluar la
implantación del sistema, además de continuar con las charlas periódicas
de formación en el centro. Actualmente, no se realiza separación y
recogida selectiva de ningún residuo urbano salvo el papel y cartón
procedente de la imprenta. Cada mes se venden dentro del centro
alrededor de 6.000 botellas de plástico de agua, 30.000 latas de
refresco, 12.000 latas de conserva y 1.000 pilas. A esto, hay que
añadirle la gran cantidad de vasitos de plástico que se desecha una vez
tomado el café. Por tanto, el volumen de residuos que se generan y que
son susceptibles de ser recuperados, es muy importante.