En estas fechas se conocieron algunas de las más grandes protestas entre la población de la ciudad ocupada de El Aaiun, a las que se unieron estudiantes saharauis. La represión contra esas manifestaciones, que fue especialmente dura, contó con la intervención del ejército marroquí, que desplegó 16 camiones. También fueron allanadas y saqueadas las casas de varias familias saharauis y se registraron decenas de heridos y detenidos, en una de las jornadas de represión más salvaje desde el inicio de la Intifada.