La falta de humanidad de las autoridades de ocupación ha llevado a la familia de Lembarki a una espera de dos meses y medio para enterrar a su hijo, y a la incertidumbre de no saber aún con certeza los nombres de los verdaderos culpables de su muerte.
Un minuto de silencio.
("¦) Ya todo terminó amigo Lembarki, descansa en paz en tu ciudad; la de las blancas esferas en los tejados de las casas, la de las dunas de arena donde descansan otros mártires que antes que tú dejaron sus gritos de dolor entre esas mismas paredes. Te dimos un minuto Lembarki a ti que has dado una vida.
Javier Perote
Fotos y video del entierro en:
http://www.arso.org/intifadaenterrement.htm