Abel Barbier tiene 66 años, está casado con una maestra de escuela primaria y vive en un barrio de trabajadores metalúrgico en los suburbios de la ciudad de Mendoza. Fue campeón de tiro, como buen devoto de las armas que fue durante su juventud. El viernes se secó las lágrimas durante laapertura de la muestra de esculturas realizadas con armas destruidas.
No sufría por ellas. Estaba emocionado: en el año 2000 entregó dos pistolas al Plan Canje de Armas por Mejores Condiciones de Vida realizado por el gobierno de Mendoza junto a una amplia red de organizaciones sociales. Hoy, sus armas, ya rotas, son parte de una muestra de 86 esculturas realizadas por los más prestigiosos y renombrados artistas de la Argentina. La exposición \"Convivencia y desarme\" fue inaugurada en la capital de Mendoza el viernes 2 de septiembre ante unas 500 personas que pujaban por entrar. Con una dedicatoria a \"las víctimas de la violencia con armas, a losmuertos de cada día, en cada casa, en cada barrio\" formulada por el principal impulsor del desarme de la sociedad civil en este país y actualmente subsecretario de Relaciones con la Comunidad del Gobierno de Mendoza, Gabriel Conte, se declaró abierta al público durante 22 días y en el principal centro de exposición de arte de esa ciudad: el Espacio Contemporáneo de Arte (ECA).
Ochenta y seis de los artistas más destacados de la Argentina están presentes con obras que, a la simple vista, conmueven. Al acabar el amplio
recorrido, emocionan y convocan a trabajar por una sociedad sin armas, sin violencia. Quienes trabajaron con el material inerte, con los restos de las 3 milarmas que se recolectaron en el plan de desarme mendocino -el primero en el mundo en un lugar son guerras- se cruzaron en la sala, sin saberlo aunque anunciado por el propio Conte -no sin emoción- con sobrevivientes deheridas de armas, donantes de sus propias armas al Plan Canje, policías y activistas sociales, funcionarios y trabajadores que lograron llevar adelante aquel reconocido programa. La muestra es llevada adelante por una gestión asociada entre la Universidad Nacional de Cuyo, los ministerios de Justicia y Seguridad y de Turismo y Cultura, la Dirección General de Escuelas junto con la ONG Espacios, la Fundación Abraham Lebensohn (miembros de la Red Argentina para el Desarme y de la red mundial IANSA) y empresas privadas que apoyaron la puesta en marcha de un proyecto sin precedentes. La ministra de Educación Emma Cunietti, el ministro de Justicia y Seguridad Osvaldo Tello, la rectora de la Universidad María Gómez de Erice, el subsecretario de Cultura Marcelo Lacerna, el mencionado Conte, tuvieron las palabras de apertura con renovadas menciones a la artista que dio vida alas armas después de ser destruidas: Eliana Molinelli.
Molinelli falleció hace un año. Se sumó al Plan Canje de Armas como vicedecana de la Facultad de Artes e inició lo que ella llamó como \"una corriente artística por la paz, la convivencia y el desarme\". Convocó a lan utopía y a los más grandes escultores argentinos a sumarse. Lo logró. Proclamó: \"Mendoza, en donde nació la paz\" y profetizó que \"el desarme mendocino llegará a cada pueblo del mundo\". Hoy, Chile, Brasil y Uruguayhan iniciado procesos similares.
Molinelli fue objeto de numerosos recuerdos y homenajes, entre ellos, la filmación de una película que se llamará \"Como una bola de fuego\" que contará el proceso de creación de esta corriente artística y será una biografía de la escultora argentina. Es dirigida por Gaspar Gómez, el mismo que ya logró el conocido documental \"Desarmados\". Clorindo Testa, Roberto Rosas, Carlos Alonso, Juan Carlos Distéfano, Chalo Tulián, Miguel Gandolfo, Nora Correas, Marta Mom, Laura Valdivieso son algunos de los escultores y pintores convocados para esta exposición. Obras de alto contenido e impacto han sido logradas, llegando a destacarse como conjunto y convocando en torno a sí a especialistas de los rubros más diversos: gente de la cultura junto a criminólogos, activistas sociales y funcionarios públicos, policías y médicos, intelectuales, periodistas de orígenes remotos, víctimas. La muestra cerrará el 25 de septiembre y aguarda la visita de entre 10 y 15 mil personas. En el medio, habrán talleres sobre convivencia y violencia, paneles, conferencias y reproducción de películas. Junto a ello, está
presente -de la mano de la ONG Espacios- la campaña mundial \"Armas bajo control\" de Amnistía Internacional, Intermón-Oxfam e IANSA, en la búsqueda de \"un millón de rostros contra el comercio internacional de armas\".
DECLARACIONES
Gabriel Conte, impulsor del plan de desarme: \"Esto es altamente impactante y nos convoca a reflexionar sobre las violencias que nos atraviesan y cómo éstas pueden estallar si hay un arma a mano. Estamos proclamando aquí un cambio de paradigma: tener un arma no debe ser un derecho, sino un raro privilegio\".
Vivian Magis, escultora y curadora de la muestra: \"Aquí se produce una resemantización de la violencia. Creo que esto es el fruto de un trabajo arduo de decenas de artistas que se estimularon con el impulso de Eliana Molinelli y que ahora nunca más dejarán de participar en este tipo decosas\".
Manuel Cárdenes, ex policía, presidente de la Unión Vecinal de Villa Nueva: \"Nosotros participamos abriendo las puertas nuestra entidad para recibir armas de los vecinos. Nunca pensamos que se llegaría a hacer algo así y que impactaría tanto y positivamente. Creemos que hay que seguir impulsando el desarme\".
OPINIÓN
Eliana y Eliana
Por Rodolfo Braceli (*)
Las malas noticias gozan de buena salud porque la realidad las alimenta y porque tantas veces los medios de descomunicación las propagan apuntando obscenamente al rating y/o tiraje. Las \"malas noticias\" parecen ser las \"únicas noticias\". Así se contribuye a crear una sensación de \"fin del mundo insoportable\" que aprovechan esos prolijos ciudadanos que añoran la \"mano fuerte\", la pena de muerte y el advenimiento de redentores. Aterrando se hace terrorismo del otro.
Las malas noticias gozan de buena salud porque la realidad las alimenta y porque tantas veces los medios de descomunicación las propagan apuntando obscenamente al rating y/o tiraje.
Las \"malas noticias\" parecen ser las \"únicas noticias\". Así se contribuye a crear una sensación de \"fin del mundo insoportable\" que aprovechan esos prolijos ciudadanos que añoran la \"mano fuerte\", la pena de muerte y el advenimiento de redentores. Aterrando se hace terrorismo del otro.
Ya nos ocupamos en esta columna del tema del desarme, un plan que nació en Mendoza. Fue por la matanza del chico de Carmen de Patagones enuncolegio, usando el arma reglamentaria de su padre, señor que trabaja en las fuerzas de seguridad. Allí saltó la imperiosa necesidad del desarme en los hogares.
Esta semana Eliana Tabia, de 17 años, murió de un presunto disparo accidental, producido por su amiga, también de 17 años, que se puso a
\"jugar\" con un arma que había dejado en la mesa su padre, un suboficial de la Fuerza Aérea. De un minuto para el otro Eliana Tabia dejó la vida porque el papá militar de su amiguita tuvo una distracción.
Esta noticia, la del chico de Patagones y tantas más nos enfrentan a un problema que es eclipsado por el problema de la inseguridad. ¿Cuándo advertiremos que la verdadera razón de la inseguridad es esa falta de trabajo que aniquiló a millones de familias? ¿Aprenderemos que miles de veces la inseguridad empieza por casa, con esas armas que nos matan \"sin querer\"?
Una estadística del famoso FBI nos dice que cada dos años muere por disparos de armas caseras la misma cantidad de norteamericanos que en la guerra de Vietnam. Es decir: cada dos años un Vietnam. Nada menos.
Ante tanta muerte me permito destacar lo que desde hace años se está realizando en
Mendoza: el \"Plan canje de armas\". Aquel muy imaginativo plan fue mucho más valorado en otras provincias y en otros países que en la propia Mendoza. La ocurrencia partió de un funcionario poeta, Gabriel Conte. Fue tan sencilla como eficaz: la persona que entregaba un arma de fuego para su destrucción recibía tickets para comprar alimentos. Pero antes de esto se realizó algo colosal en una serie de escuelas: el desarme entre los niños: los chicos que
entregaban su juguete bélico recibían libros, o plantines, o retoños de árboles para mejorar este planeta tan violado. Aquella iniciativa, por ser una \"buena noticia\", fue ninguneada por dos motivos: porque periodísticamente vende mucho más la tragedia. Y porque, entre los
comunicadores hay muchos, demasiados, que contribuyen sin asco a generar ese clima de \"fin del mundo\" que le echa la culpa de todo a la democracia.
Retomo palabras que Gabriel Conte nos declaró por entonces: \"La situación socioeconómica de los año \\’90, la desocupación, la exclusión, la creciente ola delictiva sin duda generada por la fractura de los lazos sociales de cohesión primaria, familia, escuela, centros de recreación, contribuyen al aumento del \\’riesgo criminógeno\\’. Pero todo esto no creemos que se pueda solucionar ni con más represión ni con ciudadanos armados. Por eso impulsamos el plan canje de armas, pensando antes que nada en las víctimas cotidianas ocasionadas por esa cantidad de armas en las casas\". A tales palabras se sumó la participación de 6 mil niños que entregaron sus juguetes \"de matar\" a cambio de elementos generadores de vida.
Las armas entregadas fueron aplastadas por una prensa. Macanudo, porque cada una de ellas había sido hecha para matar la Vida. Después surgió la pregunta: ¿qué hacemos con esa chatarra de las armas? Y aquí brotó otra flor de idea. Toda esa inmundicia bélica fue entregada a la Facultad de Artes, a la escultora Eliana Molinelli. Eliana, artista y madre, propuso que \"tanta asquerosa desfiguración de armas mutara en memoria y obras de arte\".
Aquella vez la muerte perdió la palabra. Y se quedó sin excusas. Por suerte el proyecto
de Eliana Molinelli y del plan de desarme no se quedó en palabras. Del dicho al hecho no hubo un abismo. Hubo un puente. La ocurrencia de Eliana sembró al mismísimo abismo. Y aquí está la flor de noticia: hoy, 2 de setiembre del año 2005 después de Cristo, a las 8 de la noche será inaugurada la \"Muestra por el desarme y la convivencia\". Esto felizmente sucederá en el Espacio Contemporáneo de Arte (Gutiérrez y 9 de Julio de Ciudad). Este gran encuentro reúne a destacados artistas mendocinos y de todo el país quienes, impulsados por Eliana Molinelli, trabajaron sus obras con las armas y
municiones destruidas.
Esta exposición seguramente no es del tipo de cosas que le hace gracia al hijo de Bush, que sigue sembrando el mundo de misiles y produciendo lo que su banda llama \"daños colaterales\". Noticia de último momento: esta semana tres ataques aéreos norteamericanos, contra supuestos refugios de Al Qaeda en Irak, dejaron un saldo de por lo menos 56 muertos y centenares de heridos y mutilados. Gran parte de los muertos eran niños, mujeres y ancianos. Ahí están las fotos para quienes las quieran mirar. Niños mutilados, otra vez por obra y desgracia de los \"daños colaterales\" que el corajudo hijo de Bush produce \"sin querer\", tratando de
\"salvar al mundo\".
Volvamos a lo que hay que celebrar: la muestra de obras hechas con las armas destruidas. Por fin a la muerte no se le contesta con más muerte. Porque cuando esto pasa siempre la muerte sale ganando. Esta vez a la muertese le ganó haciendo arte, vida. Me gusta repetirme: mejor que las armas encasa, la cuchara, el cuchillo y el tenedor. Mejor que el olor a pólvora,elolor a pan. Cuando hay. Una Eliana acaba de ser matada. Otra Eliana, Molinelli, se nos murió no hace mucho. Pero nuestra inolvidable escultora está respirando de otra manera. Ella no descansa en paz, descansa
en intensidad. Luminosa como era, como es, Eliana sigue latiendo con esta exposición.
Que la muerte se vaya a la mismísima mierda. Esta vez la mierda, las armas, se redimen como el estiércol, y el estiércol, ya sabemos, alumbra el humus de la tierra que deviene en frutos. Qué nos parió, con todo
esto, la rueda de la Vida rueda.
(*) Rodolfo Braceli es escritor y
periodista, autor de más de 20 prestigiosos libros. La presente opinión formó parte de la edición del viernes 2 de septiembre de 2005 del diario Jornada, de la ciudad de Mendoza.