A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


El Ayuntamiento de Madrid alienta una masacre de árboles en aras del tráfico
Recibida de Ecologistas en Acción el 21-07-2005 a las 02:07

Todas las grandes obras que se realizan en Madrid llevan implícita la corta de árboles y el destrozo de parques, con el beneplácito de Gallardón, aunque sería evitable en la mayoría de las ocasiones.

Las grandes obras que se realizan ahora mismo en Madrid (M-30, Metro, intercambiadores) están destrozando muchos parques y acabando con arbolado urbano de varias decenas de años. A los vergonzosos incidentes de ayer tarde, cuando la policí­a municipal disolvió por la fuerza a los
vecinos y ecologistas que defendí­an los árboles del Paseo Virgen del Puerto, hay que añadir la masacre que se está llevando a cabo estos mismos dí­as en el parque de la Arganzuela y en el de la Plaza Elí­ptica, conocido como parque Sur. Desde el lunes las máquinas han talado en estos parques decenas de olmos, magnolios, acacias, plátanos, cedros y otras especies, todos plantados en los años 60. Entre los ya cortados y los que corten en las próximas horas la cifra superará los 600 ejemplares, a sumar a los casi 200 de Virgen del Puerto y a los ya cortados en otros lugares, como Santa Marí­a de la Cabeza, Avenida de Portugal, el Puente de Toledo o el inicio de la A3. Dentro de pocos dí­as se unirán a estos los del Parque Tierno Galván, la Casa de Campo y previsiblemente el parque Rodrí­guez Sahagún y los paseos arbolados del viejo tranví­a de Moncloa a Ciudad Universitaria. Y en todos los casos son masacres de árboles para beneficiar al usuario del vehí­culo privado.

Ecologistas en Acción quiere denunciar que la polí­tica de obras del Ayuntamiento se está haciendo a costa de algunos de los parques más
antiguos de Madrid y del arbolado de muchí­simas calles. Lo que puede calificarse como el mayor atentado ecológico de la última década en Madrid está eliminando árboles a veces centenarios (como los plátanos de la avenida de Portugal y la Casa de Campo) con la simple excusa de hacer desví­os provisionales para el tráfico; en definitiva, los vecinos pierden árboles y los conductores ganan espacio.

Para Ecologistas en Acción es intolerable que se destroce un parque como el de Arganzuela, creado en los años 60, para desviar el tráfico de la M-30 mientras se construye una macro-autopista subterránea, y al tiempo se diga a los vecinos que es para crear una gran zona verde. Es mentira.
El arbolado actual nunca se recuperará, el tráfico va a aumentar y los ruidos y contaminación también. Otro tanto cabe decir del Parque Sur, en Plaza Elí­ptica, una gran zona verde apreciada y usada por los vecinos desde hace muchos años a la que poco a poco se le va reduciendo el espacio cada vez más. Cada obra que se hace en esa zona es a costa de un nuevo trozo de parque.

¿A quién quiere engañar Gallardón? Para que los nuevos árboles tengan las dimensiones de los cortados en toda la ciudad hace falta una media
de 50 años. Estas obras no se hacen para beneficiar a los vecinos y mejorar el medio ambiente de la ciudad, como proclama con cinismo el alcalde. Se hacen para aumentar el volumen de tráfico de la M-30 y otras carreteras. El proyecto megalómano del alcalde se está haciendo sin evaluación de impacto ambiental porque jamás habrí­a salido positiva, pero además, en el caso del soterramiento de la M-30 junto al Manzanares
se están incumpliendo las condiciones que impuso la Confederación Hidrográfica del Tajo para dar su aprobación. En ellas se obligaba a un cuidado especial para los árboles que están en el dominio público hidráulico (la zona de influencia del rí­o), que debí­an ser arrancados con cepellón, en épocas de inactividad de las plantas (invierno) y en ningún caso talados; justo lo contrario de lo que se está haciendo.

Pero lo más grave de todo es que la mayorí­a de estas talas podrí­an evitarse con un mí­nimo de cuidado a la hora de ejecutar las obras. Los
desví­os de tráfico en la M-30 y la Avenida de Portugal podrí­an haberse hecho menos anchos, alternativos, primero en un sentido y luego en
otro, progresivos, siendo así­ innecesario eliminar tantos árboles. Y los colectores podrí­an haberse planificado por rutas alternativas que
evitasen al máximo la masacre de árboles, sobre todo si Gallardón pretende presumir de ciudad ecológica, como pregona cí­nicamente ante los
responsables olí­mpicos (otra mentira más).

Ecologistas en Acción considera que la polí­tica de obras del Ayuntamiento de Madrid está marcada por el nulo respeto a las zonas verdes de la ciudad, las prisas por intereses electorales, y el
desprecio más absoluto a los ciudadanos, a los que se desinforma, se engaña y se reprime con violencia cuando estos pretenden defender algo
tan necesario para Madrid como los árboles.

Gallardón está convirtiendo Madrid en un desierto de asfalto. De hecho, los números no engañan: más de 23.000 árboles han sido talados en la ciudad en sus dos años de mandato municipal. No hay precedentes de ninguna masacre arbórea de esta magnitud.




Compartir
Más en Medio Ambiente
- Un archipiélago verde crece en Madrid: La red de huertos urbanos comunitarios
- Minimiza tu huella ecológica
- Madre Coraje expone la muestra ‘SOS Pachamama en apuros’ con motivo de la Semana del Medio Ambiente
- Chile: El medio ambiente, tema tabú
- Colectivos ciudadanos piden al Gobierno el reconocimiento de la electrohipersensibilidad y otras enfermedades ambientales
- Valladolid: Manifestación antinuclear con motivo del 25 aniversario del accidente de Chernóbil
- Valladolid: CAVECAL aprueba una moción para limitar la radiación de las ondas electromagnéticas de las antenas de telefonía móvil
- XI Aniversario del BAH!
- El Gobierno regional excluye a los sindicatos de tres de las cuatro secciones del Consejo de Medio Ambiente
- La Asociación General de Consumidores, ASGECO Confederación, demanda un cambio imprescindible en los hábitos de consumo de agua

URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid