Más de 800 personas marcharon desde Los Molinos a las Praderas de la Ermita de la Virgen del Espino, donde tras la lectura de un manifiesto se desarrollan diversas actividades dirigidas a niños y mayores (talleres de reconocimiento de aves, cuentacuentos, cantares de ciego y música tradicional castellana).
De esta forma el movimiento ecologista quiere resaltar la importancia ambiental y cultural de la Sierra, denunciar las principales agresiones que sufre y apoyar la declaración de un Parque Nacional que aleje definitivamente el fantasma de la especulación urbanística.