Los atentados del fin de semana y el que se ha producido hoy en Madrid no deberían marcar aún más el distanciamiento en los partidos políticos sobre la negociación con la banda terrorista.
La tensión que existe no hace si no ahondar en las diferencias sobre un tema que preocupa y afecta a los ciudadanos, a su seguridad y a sus expectativas.
Los líderes políticos deberían de tenerlo en cuenta a la hora de lanzar sus diatribas.