A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


Jornadas Confederales "Democratizar la Globalización"
Recibida de UGT-Confederal el 24-01-2002 a las 05:01

Resumen del Informe: "El reto del milenio: democratizar la globalización"

UGT ha celebrado las Jornadas Confederales sobre "Democratizar la globalización", que forman parte de los trabajos preparatorios del 38 Congreso Confederal, que tendrá lugar en Madrid del 13 al 16 de marzo próximo. En dichas Jornadas se ha presentado un informe con el tí­tulo "El reto del milenio: democratizar la globalización", del que difundimos un resumen:

UGT destaca en el informe "El reto del Milenio: democratizar la globalización" que es indispensable, para construir un orden mundial que beneficie a todos los ciudadanos, que la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se comprometan en la defensa de las normas de protección laboral y medio ambiental, fundamentales para un comercio justo y un desarrollo integral y sostenible.

Por su parte, el movimiento sindical internacional, y en concreto la CIOSL (con sus más de 150 millones de afiliados), debe ser el motor y el referente de los trabajadores del mundo para construir un futuro basado en la justicia y la igualdad, a través de una estrategia de acercamiento a las bases y a otras organizaciones sociales. A nivel europeo, la Confederación Europea de Sindicatos (CES) tiene el papel de incrementar su participación en la construcción de la Unión Europea, proceso que sirve de referencia a otras regiones del mundo, pero que adolece de un claro desequilibrio a favor de los aspectos económicos, monetarios y comerciales en detrimento de la Europa de los ciudadanos y los trabajadores.

El movimiento sindical, en definitiva, debe continuar trabajando por la implantación de una democracia universal, acercándose a los jóvenes, abriendo la participación de la mujer en cargos de responsabilidad y atrayendo la afiliación de los emigrantes como medio para paliar las situaciones de injusticia. El objetivo no sólo es frenar los desmanes de la globalización capitalista, sino adoptar otros modelos de estructuración social.

Los sindicatos, además, deben avanzar también hacia la consecución de acuerdos y convenios de marco supranacional que frenen el margen de maniobra de que hoy gozan las multinacionales para imponer sus criterios de desregulación, deslocalización, competencia desleal y, en definitiva, una regresión inaceptable a las peores prácticas del sistema capitalista.

Para UGT, un elemento fundamental para establecer un desarrollo social sostenible debe de ser el reconocimiento universal de los derechos humanos y laborales. Es necesario, además, que se acepten y reconozcan los bienes mundiales, reglas básicas universales que establezcan los derechos económicos, sociales y polí­ticos de los trabajadores y que no puedan ser mediatizados por intereses particulares ni por los Estados.

El premio Nobel de Economí­a James Tobin ha propuesto establecer una tasa impositiva (el 1 por 1000 de las transacciones financieras especulativas), lo que actuarí­a de mecanismo disuasorio, además de generar un considerable nivel de recursos financieros que se podrí­an destinar a fines sociales. Se estima que sólo en los mercados de divisas se realizan diariamente operaciones superiores a los 300 billones de pesetas. Si se aplicara la llamada tasa Tobin, se podrí­an obtener recursos cercanos a los 30 billones de pesetas al año, con los que se podrí­an resolver algunos de los problemas de miseria y desigualdad más acuciantes.

Crece la desigualdad Social
Según el informe de UGT, la desigualdad social continúa creciendo en el mundo. Tal y como reconoce el Banco Mundial, aunque las condiciones humanas han mejorado, en el último siglo, de los 6.000 millones de habitantes, 2.800 millones "“casi la mitad- viven con menos de 2 dólares diarios, y 1.200 millones "“una quinta parte- con menos de 1 dólar al dí­a. Sin embargo, el ingreso promedio en los 20 paí­ses más ricos es 37 veces mayor que el de las 20 naciones más pobres. Esta brecha se ha duplicado en los últimos 40 años.

Mientras la deuda externa sigue condicionando, de forma determinante y negativa, a los paí­ses pobres (Africa establece dos veces más dinero para este pago que para los servicios sanitarios), las multinacionales están alcanzando un poder cada vez mayor. Un pequeño número de empresas se reparte el control de los principales mercados sectoriales. Así­, las cien mayores empresas del planeta, según la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (Cnuced), copan el 60% del importe de las operaciones de fusión y adquisición de empresas, emplean a más de 6 millones de personas fuera de las fronteras de su paí­s de origen y venden en el exterior más de 380 billones de pesetas al año, pero de estas cantidades poco repercute en los paí­ses en desarrollo (en 1999 sólo captaron el 27 por ciento de las inversiones totales extranjeras, y África, por ejemplo, sólo recibe un 3 por ciento).

A ello hay que sumar también el grave deterioro medioambiental que ha provocado situaciones que exigen una urgente solución, como ha indicado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en un informe de marzo de 2001: las pesquerí­as en todos los mares del planeta han sufrido una merma del 75% de su nivel medio; la deforestación de los bosques tropicales es indiscriminada, con una previsión de nuevas pérdidas del 10% hasta el año 2020; el incremento de la polución atmosférica con unas expectativas muy negativas de incremento de los vehí­culos a motor del 40% y un aumento generalizado de la producción de energí­a del 35% en los paí­ses de la OCDE hasta el año 2020; y las fuentes de agua potable siguen sufriendo una preocupante filtración de residuos quí­micos venenosos, con unas previsiones de que el deterioro se incremente un 25% hasta el año 2020.

La desigualdad ha alcanzado también a las nuevas herramientas de la comunicación y ahora hay más ciudadanos conectados a un ordenador en Estados Unidos que en todos los demás paí­ses del planeta juntos y existen tantas lí­neas telefónicas en Tokio como en todos los paí­ses de África. Además, la globalización se está caracterizando por la concentración de los medios de comunicación y, en consecuencia, de los mensajes que se hacen llegar a los ciudadanos. Los periódicos, las revistas, las pelí­culas, las televisiones, los libros y los discos están cada vez más en poder de un reducido número de empresas.

Además, las condiciones de vida y trabajo están sufriendo un grave deterioro. Crece el número de reclusos, aumentan los despidos (en los ocho primeros meses de 2001 se han producido en Estados Unidos 1.120.000 despidos), crece el paro y la precariedad en el empleo. Según datos de la OIT, más del 80% de todos los nuevos empleos de América Latina y el 93% de los empleos de África en los años 90 correspondí­an a la economí­a informal. De mantenerse la tendencia actual, dentro de 10 años 1 de cada 2 trabajadores tendrá un trabajo precario.

En la Unión Europea hay en estos momentos 50 millones de pobres y 17 millones de desempleados (más del 8% de la población activa total). España ofrece el caso más penoso, con los í­ndices de paro y empleo temporal más elevados de toda la Unión Europea (la tasa de temporalidad en el año 2000 se situaba en el 32,1%, frente al 15,1% de media de la UE, el 12,7% de Alemania y el 6,7% del Reino Unido).

Mientras la OMC no quiere oí­r ni hablar de derechos laborales, el FMI y el BM mantienen permanentemente un doble lenguaje. Cuando se trata de los derechos de libertad sindical o negociación colectiva alegan que son asuntos polí­ticos concernientes a los Estados, en los que estas instituciones no pueden intervenir. Sin embargo, sí­ se muestran intervencionistas radicales marcando las polí­ticas económicas que los paí­ses deben aplicar. No han dudado en recetar privatizaciones que suponí­an despidos masivos de trabajadores en paí­ses donde no existen las más mí­nimas redes de cobertura de seguridad social.




Compartir
Más en Social y sindicatos
- El Sindicato de Periodistas de Andalucía, contra la eliminación de los informativos de fin de semana en Canal Sur Radio
- Los opositores a bombero vuelven a concentrarse en protesta por el proceso selectivo
- CCOO de Madrid participará en la manifestación del Orgullo LGTB 2011
- La FeSP rechaza y condena las amenazas de Israel a los periodistas de la Flotilla de la Libertad
- La plantilla de Zara dice ¡basta ya!
- Despedidos los trabajadores en huelga del Departament de Territori
- El Gobierno impone más recortes salariales a los trabajadores de mutuas de accidentes y enfermedades profesionales de la Seguridad Social
- III Jornada Sindical sobre Diversidad Afectivo-Sexual e Identidad de Género: “Necesidades y respuestas sociosanitarias”
- Muere otro trabajador por falta de medidas de seguridad
- CCOO se concentra contra los constantes incumplimientos de la normativa laboral en H&M

URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid