Los triunfalismos del Gobierno no deben de tener espacio ni lugar. Es sólo un mes, el primero del año, y no ha habido ninguna reforma económica que haya provocado el descenso de la inflación, ha estado vinculado a circunstancias externas.
La inflación sigue siendo alta y, por tanto, los convenios que se comiencen a negociar ahora no deberían considerar este hecho como una circunstancia definitiva. Las cláusulas de revisión salarial deben ser un elemento de negociación irrenunciable.