Los trabajadores de Cercanías de RENFE comienzan el año con un sueldo de miseria (en euros o en pesetas), con unas condiciones de trabajo y de salud laboral de principios del siglo pasado y sin la formación necesaria para afrontar la llegada del euro.
A pesar de la propaganda que está difundiendo la UN de Cercanías de RENFE, lo cierto es que la formación impartida respecto a la entrada del euro es absolutamente insuficiente, limitándose a 2 horas escasas y no para todos los trabajadores afectados.
La jornada de huelga llevada a cabo el día 28 de diciembre ha contado con un seguimiento superior al 90 %, al igual que en los paros anteriores, y es previsible que la convocada para el 1 de enero de 2002 cuente con una participación incluso superior.