– Sin embargo hay sombras: un crecimiento tenue del número de trabajadores en la industria, menor que la economía, eso significará unas carencias potenciales en el futuro.
– Hay un aumento del número de contratos temporales y un crecimiento muy abultado de autónomos o empresarios sin trabajadores. Es decir, la precariedad y la descentralización o externalización del trabajo son graves problemas porque denotan un tejido productivo débil, coyuntural, sin capacidad de crear estructuras productivas acordes a una competencia internacional y al desarrollo tecnológico.
Además, hay que estudiar dónde se produce el crecimiento económico dada la asimetría espacial y, en concreto, hay que destacar el declive de la estructura productiva de Asturias.