Muchos factores pueden actuar poniendo a las personas en situación o riesgo de exclusión. En los países occidentales, el primer y gran criterio es la imposibilidad de tener un puesto de trabajo, de mantenerlo y de percibir un beneficio económico (salario), social (reconocimiento) y psicológico (autoestima) que posibilite su desarrollo normalizado e integrado en la sociedad.