Es hora de que el Gobierno comience a establecer un diálogo social que favorezca la contratación de larga duración. Los contratos indefinidos a tiempo completo y a tiempo parcial han descendido y el empleo de las mujeres sigue siendo el mayor perjudicado.
El sector servicios sigue acaparando las contrataciones sin que exista un repunte importante en la industria y sin que el supuesto motor de la economía arranque.