A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


ATENAS 2004 da un importante paso atrás en los progresos ambientales conseguidos en Sidney
Recibida de Greenpeace el 12-08-2004 a las 12:08

Greenpeace publica la lista de promesas incumplidas en materia de medio ambiente y desarrollo sostenible por las autoridades griegas.

Las Olimpiadas de Atenas empiezan con una gran derrota, la de la defensa del medio ambiente y el desarrollo sostenible. A pesar de que Grecia  se comprometió a hacer de estas Olimpiadas 2004 las más verdes de la historia, los Juegos Olí­mpicos de Atenas hacen pocas o ninguna concesión a la protección del medio ambiente.

Cuando Atenas todaví­a era una ciudad candidata, la posición oficial de las autoridades griegas era clara. Afirmaban que "los Juegos Olí­mpicos son un desafí­o y una oportunidad para la amplia puesta en práctica de programas y acciones ecológicas acordes con los principios de desarrollo sostenible... los proyectos serán realizados con el empleo de tecnologí­as y materiales ecológicos y esto será un pre-requisito en todas las ofertas relevantes".

Tales promesas hablaban de paneles solares, materiales de construcción reciclados y no tóxicos o reutilización de agua de lluvia. Pero a excepción del empleo de equipos de refrigeración con gases respetuosos con la capa de ozono en el transporte público, que ha mostrado mejoras impresionantes debido a las Olimpiadas, la apuesta ambiental de los Juegos Olí­mpicos de Atenas es muy pobre. Atenas supondrá un retroceso muy importante en comparación con los progresos ambientales obtenidos en Sidney 2000.

El Comité Olí­mpico Internacional (COI) tení­a la responsabilidad de asegurar que los Juegos Olí­mpicos tuvieran un mí­nimo impacto sobre el medio ambiente y dejasen una herencia positiva para los anfitriones. El Gobierno griego tení­a el poder, el dinero y el tiempo para establecer normas y asegurar que las Olimpiadas Verdes se hiciesen realidad.

Los Juegos de Sidney fueron una puerta abierta a la esperanza. El Comité organizador  eligió el proyecto de villa olí­mpica presentado por Greenpeace que incluí­a sistemas de suministro energético, transporte y gestión del agua y de los residuos con pautas sostenibles combinados con un compromiso en defensa de la biodiversidad (los terrenos sobre los que asentó la villa eran tierras muy contaminadas que se recuperaron con el proyecto). La ciudad de 15.000 habitantes que se construyó mostraba al mundo que el desarrollo es compatible con la lucha contra el cambio climático, la disminución de la capa de ozono, la contaminación por productos y residuos tóxicos, la disminución de la calidad de vida y la pérdida de la biodiversidad.

"Tanto el COI como el Gobierno Griego han utilizado los criterios de sostenibilidad y ecológicos como un valor añadido a su candidatura y a la hora de la verdad han mostrado un alto nivel de indiferencia, incompetencia y falta de iniciativa. El gran perdedor en estos juegos es el planeta", declara Mario Rodrí­guez, director de campañas de Greenpeace España.

La  campaña de Greenpeace para conseguir los primeros Juegos Verdes en Sidney fue decisiva para asegurar que los Juegos Olí­mpicos del año 2000 promoviesen soluciones a los problemas ambientales. Además del proyecto de la villa olí­mpica Greenpece logró que se incluyeran criterios medioambientales en todos los aspectos relacionados con la realización de los Juegos. La energí­a necesaria para el funcionamiento del recinto donde se alojaban los atletas era de origen solar. Fue la zona residencial solar más grande del mundo y se vendió después como viviendas protegidas. La reducción del uso de PVC en los edificios mostró que hay alternativas prácticas a este plástico venenoso.

Por eso la falta de un compromiso medioambiental en Atenas es aún más asombrosa. La falta de energí­a limpia es uno de los mayores fracasos de las Olimpiadas. Los organizadores tení­an la intención de generar toda la electricidad para la villa olí­mpica con energí­as renovables. Para un paí­s que se vende como el lugar de la infinita luz solar, no deberí­a ser difí­cil utilizar esta energí­a para los Juegos. Pero el uso de energí­as renovables en estas Olimpiadas es casi nulo.

"Esto demuestra que tiene que ser el COI quien exija a las ciudades candidatas que asuman los criterios ambientales y no se dejen en manos de la voluntad polí­tica de los paí­ses organizadores. Los Juegos Olí­pmpicos son una oportunidad excelente y necesaria para transmitir a todo el mundo que el compromiso con el medio ambiente es una tarea glonal y el Movimiento Olí­mpico debe ser un abanderado", añade Mario Rodrí­guez, director de campañas de Greenpeace España.

Fin del comunicado

Las listas completas de promesas cumplidas e incumplidas y de lecciones no aprendidas de Sidney está en www.greenpeace.es




Compartir
Más en Medio Ambiente
- Un archipiélago verde crece en Madrid: La red de huertos urbanos comunitarios
- Minimiza tu huella ecológica
- Madre Coraje expone la muestra ‘SOS Pachamama en apuros’ con motivo de la Semana del Medio Ambiente
- Chile: El medio ambiente, tema tabú
- Colectivos ciudadanos piden al Gobierno el reconocimiento de la electrohipersensibilidad y otras enfermedades ambientales
- Valladolid: Manifestación antinuclear con motivo del 25 aniversario del accidente de Chernóbil
- Valladolid: CAVECAL aprueba una moción para limitar la radiación de las ondas electromagnéticas de las antenas de telefonía móvil
- XI Aniversario del BAH!
- El Gobierno regional excluye a los sindicatos de tres de las cuatro secciones del Consejo de Medio Ambiente
- La Asociación General de Consumidores, ASGECO Confederación, demanda un cambio imprescindible en los hábitos de consumo de agua

URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid