Qué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS |
Hay 29501 en A.N.I.A.
|
Nota informativa sobre el caso Mapuche-Benetton. La tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un prestamo de nuestros hijos Recibida de Survival el 27-07-2004 a las 12:07
Survival es una organización mundial de apoyo los pueblos indígenas. Desde su fundación en 1969 en Londres, defiende el derecho de estos pueblos a decidir sobre su propio futuro y les ayuda a proteger sus vidas, tierras y derechos humanos. En los 35 años de la existencia de Survival, son muchos los debates a los que Survival ha asistido, como el que se lleva a cabo actualmente entre Adolfo Esquivel y Luciano Benetton, publicado, entre otros medios de comunicación, en el diario italiano La Repubblica. A pesar de que pueda parecer utópica la petición de los mapuches, actualmente son numerosos los pueblos indígenas que, en condiciones análogas, logran reconquistar sus propias tierras o el control de ellas. Dos ejemplos significativos: El pasado año en Sudáfrica, quienes registraron una victoria histórica fueron los richtersveldere, un grupo de 5.000 personas pertenecientes al pueblo nama. En la década de los años 50, fueron desalojados de sus tierras para dejar lugar a una mina de diamantes. Hace 5 años, los richtersveldere presentaron una demanda contra el Gobierno y la compañía minera, reivindicando el derecho de propiedad de 85.000 hectáreas de tierra y de sus recursos. La sentencia definitiva de la Corte Constitucional sudafricana les dio la razón, reconociendo la validez del derecho consuetudinario, no escrito, de un pueblo indígena a la propiedad de la tierra. Además, ha remarcado que no cumplir con el derecho consuetudinario indígena se configura como una forma de -discriminación racial-, especificando que -los casos que conciernen las reivindicaciones territoriales deben ser discutidos según los términos de la ley indígena, sin adoptar principios ingleses-. Así mismo, esta sentencia podría tener repercusiones importantes en el juicio actualmente en curso en Botsuana, donde los bosquimanos Gana e Gwi han llevado al Gobierno ante los tribunales por haberlos desalojado de sus tierras ancestrales. El sistema legal de Botsuana es de hecho muy parecido al sudafricano y el veredicto podría constituir un precedente. El derecho de los pueblos indígenas a la propiedad de sus tierras está reconocido por la Convención número 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Dicha convención, que representa hoy día la normativa internacional más completa sobre los pueblos tribales, ha sido adoptada por Argentina en 2001. Desde entonces, se ha vuelto vinculante tanto para Argentina como para aquellas naciones que la han ratificado. Por consiguiente, tanto para el derecho internacional como la ley nacional, los mapuches son los legítimos propietarios de sus tierras y cualquier expropiación es un acto ilegal. Sugerir además, como afirma Benetton, que -la propiedad física, así como la intelectual, es de quien puede construirla con la competencia y el trabajo- es una grave ofensa para todos aquellos pueblos que han habitado sus tierras por generaciones, manteniéndolas íntegras para sí mismos y para el resto del mundo, precisamente gracias a sus competencias específicas. Quien piense que los pueblos indígenas no saben -usar- sus recursos, demuestra una falta total de conocimientos sobre su estilo de vida. Sus técnicas de supervivencia, de hecho, afinadas en el curso de milenios y aún hoy en continua evolución, les han permitido vivir de una manera sana y autosuficiente en un ambiente para nosotros áspero y hostil, en desiertos o selvas en los cuales la agricultura intensiva, por ejemplo, sería imposible sin causar una rápida e irreversible aridez del suelo. Si la espléndida Patagonia logra aún hoy hacer sentir a Benetton aquel -extraordinario sentido de libertad- del cual habla, ciertamente es porque para los mapuches, así como para los pastores nómadas en Kenia, -la tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos-, el cual hay que proteger y cuidar con sabiduría. Benetton agrega también que -el derecho de propiedad... representa el fundamento mismo de la sociedad civil-. ¿Debemos acaso entender que -no son civiles- las sociedades que no están fundadas sobre la propiedad como, por ejemplo, aquellas nómadas de cazadores-recolectores? No vale la pena entrar en una discusión sobre la arbitrariedad de los juicios o la relatividad de los puntos de vista. Más bien recordemos que los derechos colectivos constituyen un derecho fundamental para al menos 150 millones de personas y que son reconocidos no solo por la Convención número 169 de la OIT, sino también por el Pacto Internacional para los Derechos Civiles y Políticos, elemento fundamental de las Naciones Unidas. Los derechos de propiedad colectiva son fundamentales, pues dentro de muchas sociedades tribales la idea misma de propiedad individual de la tierra no existe y carece completamente de significado. No por casualidad, la asignación de títulos de propiedad individual ha sido comúnmente usada como un instrumento de división y disgregación de las comunidades, convirtiéndose en una de las armas post-coloniales más devastadoras usadas contra los indígenas. El Dawes Act de 1887, por ejemplo, dividió la tierra de los Indios de los Estados Unidos en parcelas individuales de las cuales cualquiera era libre de apropiarse con engaño, violencia o corrupción y, efectivamente, éste era su verdadero objetivo. Ignorar los derechos colectivos de los mapuches o de cualquier pueblo tribal o indígena, enfatizando la importancia de la propiedad privada o la necesidad de promover nuestro modelo de desarrollo, por un -presunto- bien superior, significa recurrir a los mismos argumentos que el sistema colonial ha usado durante cientos de años para privar a los pueblos indígenas de sus tierras y de sus derechos, condenándolos a la pérdida de su autosuficiencia, de su cultura y de su identidad. De nada vale regalar a la ciudad de Leleque un museo para narrar la cultura y la historia de una -tierra mítica- tal y como ha hecho Benetton, porque los pueblos indígenas no son restos arqueológicos, residuos del pasado destinados a la extinción, más bien son, como ellos mismos afirman, -hombres, mujeres y niños de carne y hueso, con nuestra dignidad, nuestra lengua, religión, ley... determinados a escribir y organizarse para defender todo esto de quien quiera continuar quitándonos lo que es nuestro- [del texto introductivo de Unidad Indígena, un periódico indígena independiene fundado en 1975 en Colombia]. El problema va más allá de los confines de la Patagonia. Desafortunadamente, no podemos poner remedio a las atrocidades que han sido ya perpetradas contra los pueblos indígenas del continente americano y del mundo entero, ni resucitar a los pueblos extinguidos. Pero sí podemos impedir que los abusos sigan repitiéndose hoy, cuando es nuestra responsabilidad defender la justicia. En un momento histórico, en el que la comunidad internacional debate sobre la necesidad de promover un desarrollo sostenible para el futuro mismo del planeta mirando con interés la experiencia y las culturas indígenas, Benetton debería reflexionar sobre el hecho de que hacer empresa y producir respetando al hombre y a su tierra no sólo es necesario, sino sobre todo conveniente, bajo cualquier punto de vista para todos nosotros. Desde esta perspectiva, la diversidad es un recurso importante pero, una vez más, no sirve descubrir su mapa genético, conservarla en museos o celebrarla en anuncios publicitarios, ya que ésta sólo sobrevive si viven los pueblos que la alimentan. |
Compartir
Más en Asociaciones, ONGs y movimientos - EMT y UNICEF España unidos en la lucha contra de la malnutrición Infantil - Conil y Santiago de Compostela, nuevos destinos del Programa de Vacaciones de COCEMFE - Intermón Oxfam celebra el apoyo de la CE a la tasa Robin Hood y recuerda que se destine para luchar contra la pobreza - ANDA y Animals’ Angels hacen el Camino para pedir que se limite a 8 horas el transporte de animales al matadero - “Un minuto. Yo como Tú”, concurso de piezas cinematográficas de 1 minuto en favor de la inclusión social de personas con discapacidad intelectual - La Flotilla de la Libertad se reunirá en aguas internacionales entre el jueves y el viernes - Sevilla: Concentración por la exhumación de las fosas comunes del franquismo - El Senado decide el día 22 si, por fin, podrán inscribirse en el Registro Civil a miles de fusilados por el franquismo - III Jornada del Día Internacional de las Personas Sordociegas- Primeros Premios ASOCIDE CV a Personas Sordociegas Protagonistas- 25 Junio Valencia - Robin Hood visitará los festivales musicales de verano para que no paguen los de siempre |
A.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid |