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Mueren dos menores, migrantes no acompañados, tutelados por la ciudad autónoma de Melilla y el consejero de Bienestar Social ataca a los familiares, a los propios fallecidos y denuncia a un activista
Recibida de Más Voces el 10-01-2018 a las 11:01

Se les conoce como "menas", son menores de diferentes países africanos, sobre todo de la fronteriza Marruecos, que llegan a la ciudad autónoma de Melilla huyendo de entornos de pobreza y buscando la oportunidad de llegar a la Península Ibérica. Una parte de ellos son tutelados y acogidos por el Gobierno de la ciudad, pero muchos otros viven en la calle esperando el momento de colarse en un ferry como polizones y probar suerte al otro lado del Estrecho. Es lo que llaman "hacer risky". En los últimos días, dos de esos niños han muerto en extrañas circunstancias. El pasado 4 de diciembre, aunque el fallecimiento se conoció hace pocos días por el responsable de la Asociación Prodein, José Palazón, un joven originario de Guinea Conakry y de 17 años, estaba ingresado en el Centro Educativo de Menores Infractores Ciudad de Melilla. Murió debido a una parada cardíaca tras permanecer 20 días en coma en la UCI del Hospital Comarcal. Según denunció Palazón, su hospitalización fue debida a "una paliza dada en el Centro". La Fundación Diagrama, que gestiona el centro Ciudad de Melilla, negó que el menor fuera agredido por los trabajadores y explicó que el día de su hospitalización se produjo una discusión entre varios jóvenes internos, uno de ellos el fallecido. Tanto esta fundación como el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, negaron que los responsables del centro tuvieran nada que ver con la muerte de este joven y amenazaron con emprender acciones legales contra Palazón por sus comentarios. El 4 de enero, otro menor, esta vez marroquí y también de 17 años, fue encontrado muerto en el Centro Asistencial de Melilla, donde residía en acogida desde el pasado 26 de diciembre, cuando recibió el alta en el Hospital Comarcal. Allí permanecía ingresado desde finales de noviembre, cuando le fue amputado un pie tras un accidente en el puerto de la ciudad, donde decenas de menores extranjeros esperan de manera clandestina para colarse en algún ferry con destino a la Península. El chico apareció sin vida en la cama de su habitación. Tras estas dos muertes, de dos menores extranjeros no acompañados, tutelados por la ciudad autónoma, el clima de tensión que respira Melilla aumenta. Sobre todo de las palabras del último responsable de los menores, el consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, del Partido Popular. Y es que días después de conocerse ambos fallecimientos, José Palazón, de la asociación Prodein, se encargó de localizar a familiares de los menores que, según él, están en Melilla para saber qué ha ocurrido. Ese hecho que parece de lo más humano, no gustó al consejero Ventura, quien dijo en una entrevista al periódico ‘Melilla Hoy': “No voy a recibir a los padres del fallecido porque para que vengan a llevarse un cadáver que hubieran venido antes a por su hijo". Esas declaraciones se suman a otras que realizó en Twitter y que también están recibiendo multitud de críticas. Dice el consejero del Partido Popular: “Ya dudo que los padres hayan aparecido solos. Está claro que existen personas detrás de la aparición de estos supuestos familiares. Tendremos que incidir en la búsqueda de esas personas, clave para conocer el interés de algunos”. La muerte de estos dos adolescentes se une a la de Mohamed Bouderbala, de 36 años, el pasado 29 de diciembre en una celda de la cárcel de Archidona, en Málaga, convertida en un provisional Centro de Internamiento para Extranjeros. Eran 3 migrantes que cometieron el único delito de ser pobres e intentar movilizarse por el mundo buscando una vida mejor. Organizaciones promigrantes y defensoras de Derechos Humanos cuestionan la política migratoria del Gobierno español, que trata a los pobres como delincuentes, llegándoles a privar de libertad, y con continuas denuncias de maltrato y violaciones de los derechos fundamentales de las personas. Hace unos meses, Más Voces en cooperación con Falo Marcos, comunicador social de Radio Kras, la radio comunitaria de Gijón, realizó un reportaje para dar a conocer la vida de los menores no acompañados en Melilla. Una dura realidad que merece ser visibilizada.





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