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Ascensión Mendieta consigue enterrar a su padre 78 años después de ser asesinado por el franquismo
Recibida de Más Voces el 04-07-2017 a las 12:07

Timoteo era un hombre trabajador en 1939. Era carnicero en el pueblo de Sacedón (Guadalajara). Pero también era un hombre con conciencia de clase y por eso le habían elegido presidente local del sindicato UGT. Timoteo no participó en la Guerra Civil que acaba de finalizar con la victoria de los golpistas que instauraron una dictadura. Eran los primeros días de abril de 1939 y Timoteo estaba haciendo ejercicios de milicia en el barrio madrileño de Canillejas. Se desplaza para pasar unos días en Sacedón. En su domicilio Timoteo descansa durmiendo la siesta cuando llaman a la puerta. Su hija Ascensión Mendieta, entonces con 13 años de edad, abrió la puerta en un acto que luego la torturaría toda la vida. Abruptamente entraron en la casa un falangista y un soldado. Se llevaron a Timoteo y su familia nunca más lo volvió a ver. Su detención se prolongó hasta el 15 de noviembre de 1939, cuando fue fusilado en el cementerio de Guadalajara para luego ser abandonado en una cuneta, en una fosa común. Ascensión Mendiata ha luchado toda la vida para recobrar el cuerpo de su padre y darle un entierro digno. Toda una vida, desde aquella niña de 13 años que abrió la puerta de su casa a la anciana de cabello plateado de 92 años que por fin ha podido recobrar los restos de su padre y darle sepultura. Ningún gobierno de la democracia española ha ayudado a Ascensión, ni a las familias de los más de cien mil muertos desaparecidos del franquismo. Lo ha conseguido con el trabajo incansable y voluntario de muchas personas, entre ellas la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Ningún juez español ayudó. Tuvo que ser una jueza argentina, María Servini, la que al hacerse cargo de la causa argentina por el franquismo puedo ordenar la apertura de dos fosas comunes en Guadalajara. Timoteo, el padre de Ascensión figuraba inscrito en el enterramiento número 2, pero lo habían arrojado al 1, junto a otras 27 personas. Esta circunstancia torpedeó su recuperación e identificación, labores realizadas por un centenar de voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), colectivo que se sufraga con aportaciones voluntarias y que ha identificado, en los últimos 17 años, a más de 1.400 desaparecidos del franquismo. Pasadas las once de la mañana de este domingo, Ascensión entraba a paso lento por la zona civil del cementerio del Este [rebautizado como de la Almudena en el franquismo]. Entre sonoros aplausos, banderas republicanas y música de la banda Solfónica de fondo comenzaba el multitudinario entierro de una víctima del franquismo, de un desaparecido durante 78 años cuyo ataúd portaban voluntarios que habían trabajado en su rescate. El día antes, su hija pudo velarle en el tanatorio. Escucha el reportaje.





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