A.N.I.A. - inicioQué es ANIA - Envía tus noticias - Contacto - Boletín - RSS


Reportaje especial: Niños de la calle en Melilla, visibilizar lo invisible
Recibida de Más Voces el 08-06-2017 a las 12:06

El número puede oscilar entre 30 y 80, a veces alcanzan los 100, actualmente pueden ser unos 50 dependiendo de los que hayan logrado hacer “riski” esa noche. Son los niños de la calle de Melilla. Casi todos los días hay grupos de niños que intentan abordar el barco que une Melilla y Málaga. A eso lo llaman el "riski": "Esta noche voy al riski". Esperan su momento en las escolleras del puerto de Melilla y con la caída de la noche se juegan su oportunidad a vida o muerte, saltando una valla que sólo hace más peligroso su paso, o bajando un muro agarrados a una cuerda, o saltando al agua para llegar a nado al barco. A lo largo de los años ya son muchos los niños que han muerto en el intento. Abdel fue uno de ellos. Con tan sólo 15 años murió ahogado junto a la popa del Fortuny, el barco que salía aquella madrugada de 2016 hacia Málaga. Los niños de la calle de Melilla son, mayoritariamente de Marruecos, y la pobreza y falta de recursos en sus familias son las que originan que inicien este viaje con el objetivo de llegar a la península Ibérica, ser acogidos en algún centro y poder empezar a “buscarse la vida”. Sus edades van desde los 8 a los 17 años y vivir en la calle es fuente de enfermedades, infecciones, heridas, falta de comida y de higiene. Los niños se quejan también de la actuación de las Fuerzas de Seguridad españolas. Hablan de golpes y palizas cuando les pillan en el puerto cuando intentan subirse a algún barco o a alguno de los camiones que viajan en ferry hacia la península. Un grupo de personas llevan unos meses llevando a los niños de la calle algo de cenar y haciendo pequeñas curas. También acompañándoles a Urgencias del Hospital si lo necesitan o informándoles de temas legales. Son una minoría solidaria frente a una mayoría social que muestra su rechazo a los niños de la calle basado en prejuicios o simplemente porque “molesta y da mala imagen a la ciudad” Pero lo más grave es que la actuación de la Administración es de falta de respeto a los derechos de los niños. Desde la Consejería de Bienestar Social su mayor preocupación es poder repatriar a los niños de la calle y quienes están en centros de acogida a Marruecos. En estos días hemos sabido de una redada en el puerto donde 20 menores fueron trasladados al Centro de La Purísima donde les dijeron que no tenían sitio para ellos. Tampoco se cumple la obligatoriedad de conseguir la documentación a los niños y cuando cumplen los 18 años acaban en la calle como adultos en situación irregular. En los últimos tiempos también la Asociación Harraga se ha sumado a las denuncias de la situación de los menores en Melilla. Su informe “De niños en peligro a niños peligrosos”, publicado en 2016, dejaba en evidencia el sistema de protección de menores pero varios meses después no ha habido cambios en la situación. Desde la Asociación Harraga denuncian que el Gobierno español está incumpliendo la ley, incluso los tratados internacionales ratificados por el Parlamento. Colectivos como Prodeín, Harraga y el Servicio Jesuita a Migrantes. coinciden en que la solución pasa por algo tan sencillo como cumplir la ley: la ley que protege los derechos de los menores, los derechos de las personas migrantes y los propios Derechos Humanos. Mientras, no están dispuestos a dejar que estos niños de la calle sigan siendo invisibles, ni que Melilla sea un no-lugar de no-derecho por las fronteras y los intereses económicos. Reportaje realizado gracias al trabajo de Falo Marcos, de Radio Kras, de Gijón, en su viaje para conocer de primera mano la realidad de los niños de la calle en Melilla. Intervienen: José Palazón, de la asociación PRODEIN; Sara y María, de la Asociación Harraga y Ana, abogada del Servicio Jesuita a Migrantes.





URCMA.N.I.A. es un proyecto de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid