Erick fue siempre un excelente medico, preocupado por sus enfermos, un gran investigador, un amigo y un defensor de la sanidad publica, de la democracia y de los intereses de los mas desfavorecidos. Adjuntamos una entrevista suya que se publico en Salud 2.000 en 1988.
Los grandes hombres nunca mueren del todo... permanecen en nuestro recuerdo y nos animan a continuar trabajando por la mejora de la salud de la población.